Encolumnada tras CFK, Casa Rosada afirma que el ajuste de Massa no existe - Política y Medios
04/10/2022 - Edición Nº5359

ENTRETELONES DE CASA ROSADA

Encolumnada tras CFK, Casa Rosada afirma que el ajuste de Massa no existe

Lo que se observa por estas horas en el palacio gubernamental, es que la espuma que produjo el acontecimiento que tuvo en vilo a la ciudadanía, le dio una pausa a la gestión del FdT -en versión albertista-, y ahora está absolutamente en control de CFK a través de la figura de Massa.

Por: Juan Pablo Peralta - DESDE CASA ROSADA

 

La agenda de Alberto Fernández continúa con sus intermitencias –a veces se da a conocer, otras no- y cuando se publica sigue girando en torno a actividades de tipo testimonial que únicamente le otorgan al mandatario la posibilidad de hablar.

La última semana, Casa Rosada fijó su rumbo alrededor del evento que le tocó vivir el jueves pasado a la vicepresidenta Cristina Kirchner en la puerta de su domicilio en Recoleta. Atentado que sigue aportando datos a la causa judicial que lleva adelante la jueza María Eugenia Capuchetti y el fiscal Carlos Rívolo. El atentado le está permitiendo al Frente de Todos reencolumnarse bajo la autoridad de la jefa política del espacio, aunque las internas permanezcan en estado de latencia.

En esa línea, el lunes se supo al caer la tarde, que el Presidente había estado reunido en su despacho con la titular de la Cámara baja, Cecilia Moreau y el jefe del bloque oficialista Germán Martínez, quien habló con la prensa al salir. Comentó que en el cónclave se dialogó sobre la sesión especial en la que se aprobó una resolución condenando el atentado a CFK y exigiendo el esclarecimiento del hecho.

Luego se reconstruyó que, además, se habló de los cambios que hubo que hacer para que la oposición acompañara. Los legisladores del FdT tuvieron que sacar del texto la mención a “diferentes espacios políticos, culturales, judiciales y mediáticos" a los que se pretendía señalar como instigadores de “la violencia y el odio”. Todavía flotaban en el aire las declaraciones del senador cristinista, José Mayans (Formosa), -que también estuvo con el Presidente- y había planteado que si se quería paz social había que parar el juicio “vergonzoso” de Vialidad, por el que Diego Luciani pidió que la senadora Kirchner sea condenada a 12 años de prisión e inhabilitación de por vida para ejercer cargos públicos.

Las contradicciones entre el hombre de Gildo Insfrán en la Cámara alta y la portavoz Gabriela Cerruti, sobre la posibilidad de avanzar con un proyecto de ley “contra el odio”, permanecieron y no dejaron en claro si se va a prosperar esa suerte de normativa regulatoria o no. La sensación es que Balcarce 50 y el Parlamento han fijado un eje de discusión que no tiene repercusión en la sociedad, que se debate en el contexto del ajuste que encabeza Sergio Massa y Gabriel Rubinstein, de viaje por EEUU con una enorme comitiva -que arroja por la borda el plan de austeridad que promovió Silvina Batakis y el propio tigrense- en plan de garantizar al FMI el cumplimiento de las metas que pactó el ahora repudiado, Martín Guzmán, y generar un marketing de arribo de dólares al país, que se publicita sistemáticamente en los cotos mediáticos opositores y oficialistas. Ese respaldo generalizado del que propios y extraños desconfían de cara al 2023.

Eso sí, antes de partir Massa decidió otorgar al agro un “dólar soja” a 200 pesos para que liquiden divisas por u$s 5000 millones, al menos ese fue el acorde. Un virtual quite de retenciones de un mes, algo que no se ejecutó siquiera bajo el mandato de Mauricio Macri. Como se esperaba, esto originó que muchos otros sectores reclamen un billete verde con las mismas ventajas.

Mientras tanto, la causa judicial -que dio inicio al clima beligerante que atraviesa a la opinión pública- fue retomada en Comodoro Py. En esa coyuntura, el jefe de Estado participó de la convención anual de la Cámara Argentina de la Construcción (CamArCo), en La Rural. Ante los referentes del sector, a Fernández se le impuso un discurso leído, sin ninguna clase de improvisaciones.

El Presidente continuó marcando como centro de flotación lo ocurrido con Cristina, al señalar que “desde hace muchos años observamos cómo el discurso del odio, de las expresiones violentas, fueron volviéndose moneda corriente entre nosotros. Alguien expresa en un almuerzo televisado que una ex Presidenta es el “cáncer de la Argentina” y todos siguen comiendo como si nada grave se hubiera dicho”. Otro cañonazo a los medios y a los halcones opositores. 

La avanzada del núcleo duro del kirchnerismo hizo un lobby de baja intensidad para que Aníbal Fernández abandonara el Ministerio de Seguridad, al igual que Agustín Rossi la AFI -después de los yerros en la custodia de la Vicepresidenta-. La movida se fue aplacando con el correr de los días. La consigna “a Cristina la cuida el Pueblo”, era la bandera del núcleo duro que no les perdona a ambos dirigentes haber jugado en favor del desdeñado “albertismo” en las disputas endógenas en el FdT, especialmente contra Máximo Kirchner y La Cámpora.

Ante las críticas de quienes entienden en el tema de protección a mandatarios en Casa de Gobierno, y que señalaron en estricto off the récord, que la Senadora debería haber sido “extraída” del lugar apenas acaecido el incidente (como dicen los manuales básicos), lo que definió Aníbal, fue relevar a algunos integrantes de la escolta de Cristina Kirchner “por falta de nivel”, sumar a otros, y potenciar los protocolos, no sólo en el caso de la Vicepresidenta, sino también de los ministros.

Quien también permanece en su cargo es el responsable de la custodia de CFK, se trata de Diego Carbone, jefe del departamento de Seguridad Vicepresidencial, quien produjo malestar en su entorno policial porque estuvo publicitando con un flyer que este 11 de septiembre defiende su título mundial de kick boxing en el Luna Park. Otro dato que suma “color” al culebrón mediático de los días posteriores al ataque a la expresidenta, al que se suman investigaciones en torno a la “ruta de los vendedores de copitos de nieve”, de la que participaban Sabag Montiel y Brenda Uliarte.

Después de las duras expresiones en Twitter del ministro del Interior, Eduardo de Pedro, que refería: “No es un loco suelto ni es un hecho aislado: son tres toneladas de editoriales en diarios, televisión y radios dándole lugar a los discursos violentos. Son los que sembraron un clima de odio y revancha, y hoy cosechamos este resultado: el intento de asesinato a @CFKargentina”, hubo un llamado al diálogo de parte del propio funcionario camporista, que por ahora sólo dio como fruto un encuentro con Gerardo Morales en Resistencia, Chaco, bajo la excusa formal de la Expo Norte Grande, junto al gobernador local, Jorge Milton Capitanich.

A diferencia de lo que pasó en Diputados, el oficialismo consiguió aprobar un proyecto de declaración en repudio al intento de magnicidio en el Senado, pero sin la presencia de Juntos por el Cambio. En Casa Rosada no hubo mucho respaldo público al instructivo para discutir el ataque a CFK en los colegios de la Provincia de Buenos Aires, una intención intensificada por Axel Kicillof y los gremios docentes oficialistas.

Tras la semana pasada, donde no hubo conferencia de prensa de Gabriela Cerruti, una de las principales albertistas -junto a Vilma Ibarra de Legal y Técnica- volvió al ruedo para reinstalar frente a los acreditados el intento de disparar a Cristina. Previamente chicaneó injustificadamente a los periodistas de la Casa por ser diez hombres los que salieron sorteados para consultarla. Vale decir que los acreditados llevan adelante, previo a las ruedas de prensa, un sorteo democrático del que participan todos los géneros, algo que no ocurre en el Gabinete nacional, donde hay únicamente dos ministras elegidas a dedo. Es importante aclarar que la vocera ha ido achicando la cantidad de preguntas, que de 20 se redujo a 10 (una sola por colega), y de esa manera limitó las posibilidades de todas y todos a la hora de ingresar en la grilla de consultantes.

La cuestión quedó ahí, como tantos otros encontronazos que propone la portavoz con los acreditados permanentes y comenzó la rueda, en la que le tocó preguntar en primer lugar a PolíticayMedios. En ese marco le preguntamos sobre los recortes en áreas vitales como Salud, Educación, Vivienda, etc.

Cerruti manifestó que “no hay ningún tipo de ajuste, lo único que sucedió es que aquellos créditos que estaban pisados en algunos ministerios, se utilicen, como estaba pautado, directamente el año que viene. Nada de lo que estaba previsto en Salud y Educación se va a dejar de llevar adelante este año”, y agregó que: “Este ordenamiento de partidas presupuestarias hace a un mejor ordenamiento fiscal y un mejor ordenamiento de las partidas para que todo siga avanzando”. 

 

A su vez, la funcionaria afirmó que el Gobierno no tiene en agenda la suspensión de las elecciones Primarias Simultáneas Abiertas y Obligatorias (PASO) del año que viene, desestimando las versiones en torno a esa posibilidad, pese a la determinación que tomaron las provincias de Salta y San Juan gobernadas por los peronistas Gustavo Sáenz y Sergio Uñac, respectivamente. Asimismo, negó que haya una mesa de diálogo con la oposición, defendió el feriado decidido por Fernández luego de la agresión a CFK, y criticó a la titular del PRO, Patricia Bullrich, por no haberse pronunciado en repudio al atentado.  

El viernes, Fernández se reunió con Daniel Scioli para delinear ejes de trabajo en su nueva etapa como embajador en Brasil, según se informó desde vocería, que agregó además que el mandatario estuvo con Santiago Cafiero y Egil Larsson, Ceo del grupo Mabe de México, empresa que produce y distribuye electrodomésticos, y se entrevistó con directivos de la empresa PowerChina, una de las corporaciones de desarrollo de energía más grandes del mundo.

Lo que se observa por estas horas en el palacio gubernamental, es que la espuma que produjo el acontecimiento que tuvo en vilo a la ciudadanía, le dio una pausa a la gestión del FdT -en versión albertista-, y ahora está absolutamente en control de CFK a través de la figura de Sergio Massa.

Circunstancia que, para algunos integrantes del entorno presidencial, resulta “un apoyo vergonzante”, ya que el término “ajuste” es mala palabra a los oídos del kirchnerismo, que lo niega, pero sostiene bajo la lectura interna de una reducción de daños en el año conflictivo electoral que se avecina. 

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