Vialidad: pidieron 12 años de prisión para CFK y el Tribunal le negó la ampliación de indagatoria - Política y Medios
07/02/2023 - Edición Nº5485

APOYO, MOVILIZACIÓN Y REPRESIÓN

Vialidad: pidieron 12 años de prisión para CFK y el Tribunal le negó la ampliación de indagatoria

La vicepresidenta fue respaldada por dirigentes, militancia y organizaciones; hubo concentración de respaldo en su domicilio y represión de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires.

Este lunes se vivió una jornada de intensa fricción política y judicial en nuestro país, luego de que el fiscal federal Diego Luciani pidiera una condena de 12 años de prisión y la inhabilitación de por vida para ejercer cargos públicos sobre la vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner.

El pedido se da en el marco del juicio por el presunto direccionamiento de la obra pública vial en Santa Cruz entre el 2003 y el 2015, sobre el cual la ex mandataria había denunciado un vínculo entre Luciani, el juez Rodrigo Giménez Uriburu que forma parte del Tribunal Oral Federal (TOF) 2 y que entiende en la causa, y el ex presidente Mauricio Macri.

El fiscal consideró que Fernández de Kirchner fue la “jefa de la asociación ilícita” y también la acusó de haber cometido el delito de administración fraudulenta contra el erario público; requiriendo también el decomiso de unos 5.321 millones de pesos.

También pidió que se condene a 12 años de prisión al empresario Lázaro Báez, mientras reclamó penas de 10 años de cárcel para el ex ministro de Planificación Federal, Julio De Vido; el ex secretario de Obras Públicas, José Francisco López; y el ex titular de la Dirección Nacional de Vialidad (DNV), Nelson Periotti.

“Nos encontramos ante un crimen de extrema gravedad. Se trata de la mayor maniobra de corrupción que se haya conocido en el país”, afirmó Luciani en la recta final de su alegato, previo a efectivizar los pedidos de pena, y advirtió: “Señores jueces, este es el momento: es corrupción o justicia”.

El fiscal federal, Diego Luciani.

[Respuesta de Cristina, respaldo, movilización y represión]

Previamente a la conclusión del alegato de la fiscalía, la presidenta del Senado había anticipado a través de sus redes sociales que pediría extender su declaración.

“Ante la falta de pruebas en el juicio oral y las declaraciones de los testigos que demolieron la denuncia de Iguacel; los fiscales, en abierta violación del principio de defensa en juicio, montaron en su acusación cuestiones que nunca habían sido planteadas”, explicó por la mañana del lunes.

A continuación, anunció: “He instruido a mi abogado para que, a los efectos de poder ejercer efectivamente mi derecho a defensa en juicio, solicite la ampliación de mi declaración indagatoria para la audiencia del día de mañana, 23 de agosto”.

No obstante, en el transcurso de la tarde se conoció la información de que el TOF 2 le negó la extensión de la indagatoria, ante lo cual la vicepresidenta adelantó que esta mañana se expediría públicamente.

Si algo faltaba para confirmar que no estoy ante un tribunal de la Constitución, sino ante un pelotón de fusilamiento mediático-judicial, es impedirme el ejercicio del derecho de defensa ante cuestiones que nunca figuraron en el acto de acusación del fiscal al que asistí durante 5 días en mayo de 2019”, cuestionó.

Además de declarar como testigo en el juicio, el presidente manifestó públicamente su apoyo a la vicepresidenta.

Al respecto, contó que este martes demostrará por qué le “están prohibiendo hablar en el juicio después del obsceno guión que montaron los fiscales”.

Pero las repercusiones no estuvieron ceñidas exclusivamente a la figura de Fernández de Kirchner, sino que el respaldo llegó desde el presidente de la Nación, Alberto Fernández, hasta el ministro de Economía, Sergio Massa, pasando por los bloques parlamentarios, partidos del Frente de Todos y sectores de la sociedad civil.

Entrada la tarde, incluso, hubo una importante concentración espontánea en las inmediaciones del domicilio de la ex presidenta, que culminó en represión de la Policía de la Ciudad, lo cual también motivó una respuesta de su parte.

“Lo único que le faltaba a Rodríguez Larreta para ser Macri: la policía de la ciudad reprimió con palos, gas pimienta y gases lacrimógenos a ciudadanos y ciudadanas que se acercaron a Juncal y Uruguay como muestra de apoyo frente a los insultos de un grupo de energúmenos macristas”, manifestó también desde sus redes sociales.

En esa misma línea añadió que “jamás, ningún militante ni simpatizante de nuestro espacio político ha ido al domicilio de ningún dirigente macrista a insultarlos. Ni a la casa de Macri, ni a la de Rodríguez Larreta, ni a la de Bullrich o Vidal”.

Sobre el final, concluyó: “Son muy, pero muy violentos… y cuando son menos, la policía de Rodríguez Larreta se suma a la agresión contra mi persona. Nunca fueron ni serán democráticos”.

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