Morales impuso la vacunación obligatoria para estatales y transporte público, con el rechazo de la izquierda - Política y Medios
18/09/2021 - Edición Nº4978

CAMPAÑA DE VACUNACIÓN

Morales impuso la vacunación obligatoria para estatales y transporte público, con el rechazo de la izquierda

La medida se suma al pase sanitario que dispondrá Catamarca desde el 20 de agosto y reaviva el debate por la obligatoriedad de la vacuna contra el Sars-CoV-2.

Este domingo, a través del Decreto Acuerdo N°696, el Gobierno de Jujuy dispuso la obligatoriedad de la vacunación contra el Covid-19 “para todos los agentes dependientes de la administración pública provincial, entidades autárquicas, organismos centralizados y descentralizados, empresas y sociedades del Estado”.

Además, desde este miércoles, también será requisito estar inmunizado para utilizar el transporte público.

La iniciativa se enmarca dentro de un contexto en el que los diferentes países y distritos avanzan en diversas estrategias para comenzar a dejar atrás la crisis sanitaria propiciada por el virus Sars-CoV-2 a nivel global, y no fue bien recibida por dirigentes del Frente de Izquierda (FIT).

Al respecto, el ex legislador porteño, conocido por su influencia en redes sociales, Gabriel Solano, expresó por esta vía: “Creo que es necesario que todos nos vacunemos. Pero rechazo toda imposición y sanción a los trabajadores que hoy eligen no vacunarse. Sancionar a los trabajadores con su salario y puestos de trabajo nunca es una solución”.

En este sentido, coincidió con el discurso sostenido desde el inicio de la campaña por Juntos por el Cambio, diagnosticando que “el problema de Argentina es la falta de vacunas y no que la población no quiera vacunarse”.

El dirigente recordó que “la segunda dosis la tiene aproximadamente el 15% de los ciudadanos cuando los especialistas advierten que la variante Delta requiere la protección de 2 dosis”, desplazando a un plano secundaria la problemática de la reticencia.

Sin embargo, Solano reconoció que “puede existir un sector minoritario que se resista a vacunarse”, pero sostuvo que ante ello “es necesario recurrir a la persuasión y nunca a la imposición” y añadió: “La acción del gobierno, de la oposición tradicional y de los laboratorios es lo que genera el temor”.

Hacia el final propuso que el Estado debe hacer públicos los convenios firmados con las compañías, “ofrecerle garantías a la población sobre las vacunas, y reconocerle desde ya el derecho a realizar demandas en caso de perjuicios”.

Por último, aseguró que “las medidas de imposición no responden a lógicas sanitarias sino empresariales” y concluyó: “Sirve a las empresas para ajustar a sus trabajadores, sea afectando su salario o su puesto de trabajo. El fracaso de la política sanitaria recae en quienes gobiernan y no en los ciudadanos”.

[La inmunización voluntaria comienza a adquirir dirección hacia la obligatoriedad]

Este tipo de iniciativas ha generado reticencia en diferentes sectores de las sociedades que, ya sea por su postura contra las vacunas en general, o por las dudas en torno a las producidas contra el Covid-19 en particular, no desean vacunarse.

Francia es el ejemplo más contundente, donde las duras medidas excluyentes que planteó Emmanuel Macron para quienes no se inmunicen (como el no acceso a bares, espacios cerrados y hasta ciertos lugares públicos) motivó importantes protestas y reacciones virulentas entre los detractores.

En tanto, en nuestro país, la provincia de Buenos Aires había optado por una suerte de pase sanitario no excluyente, sino más bien con un sentido de estímulo: ante la reducción de los contagios, determinaron que el aforo permitido en espacios cerrados -como bares y restaurantes- podría extenderse un 20%, siempre y cuando se trate de personas que puedan acreditar su inmunización contra el Covid-19.

Más dura aún fue la decisión del gobernador Raúl Jalil en Catamarca, que dispuso que desde el 20 de agosto, las personas “que deseen hacer uso de espacios compartidos que impliquen un alto riesgo de contagio” deberán presentar algún documento que indique que ya fueron vacunados.

Según explicaron la medida se implementa “teniendo en cuenta que para el 20 de agosto habrá un número elevado de personas vacunadas con al menos una dosis, lo que posibilitará avanzar a una nueva fase que permita sostener y ampliar las actividades habilitadas, exigiendo requisitos basados en evidencia científica”.

Además, desde el Gobierno destacaron que se anunció “con suficiente anticipación” para que aquellos que no se hayan inscripto hasta el momento pudieran hacerlo.

Semanas atrás, como informó PolíticaYMedios, el propio Jalil había anunciado que se tomaría una determinación de este estilo, aunque reconociendo que Catamarca cuenta con “un buen índice de vacunados” y no tiene “los problemas que tienen otras provincias de la Argentina y otros lugares del mundo”.

No obstante, había advertido que “cuando tengamos la capacidad de vacunar a los que no se quieran vacunar vamos a exigir el carnet sanitario”, precisando: “Las personas que no se quieran vacunar no podrán ingresar a bares, partidos de fútbol y lugares públicos”.

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