Bolsonaro capitaliza su internación reavivando el atentado que lo catapultó a la presidencia - Política y Medios
18/09/2021 - Edición Nº4978

OBSTRUCCIÓN INTESTINAL

Bolsonaro capitaliza su internación reavivando el atentado que lo catapultó a la presidencia

El mandatario brasileño debió ser hospitalizado en las últimas horas pero, lejos de la discreción, hizo pública su situación y le dio una dirección política.

Este miércoles por la noche, trascendió que el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, debió ser internado tras padecer hipo durante 24 horas seguidas, como punto cúlmine de una crisis de unos 13 días.

Luego se confirmó que se trata de una obstrucción intestinal, a la cual se le dará tratamiento, por lo cual se descartó una posible intervención quirúrgica.

“Después de evaluaciones clínicas, de laboratorio e imágenes, el presidente permanecerá internado inicialmente en tratamiento clínico conservador”, expuso el boletín del hospital privado Vila Nova Star, donde llegó desde Brasilia por recomendación de su cirujano gástrico, Antonio Macedo.

En tanto, su hijo y senador nacional, Flavio Bolsonaro, informó que el mandatario fue sedado y conectado a un respirador artificial en la terapia intensiva en horas de la madrugada.

Sin embargo, el perfil de Twitter del presidente, al cual le da un uso intensivo como canal de comunicación, se mantuvo activo en horas de la tarde y enlazó su actual situación de salud con el atentado sufrido en la previa de las elecciones de 2018 que lo llevaron a su cargo, sin ahorrarse embates contra el Partido de los Trabajadores (PT).

Incluso, minutos después publicó una imagen íntima e impactante, recostado en una cama de terapia intensiva y con el torso desnudo, en una situación de vulnerabilidad que no es habitual observar en el jefe de Estado.

“Un desafío más, consecuencia del intento de asesinato promovido por un ex miembro del PSOL, brazo izquierdo del PT, para evitar la victoria de millones de brasileños que querían cambios para Brasil. Un ataque cruel no solo contra mí, sino contra nuestra democracia”, recordó Bolsonaro.

El ex general del ejército apeló a un emotivo -y habitual- discurso religioso, dirigido hacia los núcleos duros de su electorado, vinculado a corrientes evangélicas muy populares en el gigante sudamericano.

"Estaremos de vuelta en breve, si dios quiere. ¡Brasil es nuestro!", escribió el mandatario junto a la sensible imagen.

Pero se trata, a la vez, de un tópico muy universal en un país donde la influencia de diferentes expresiones religiosas es muy fuerte en la población en general, y en los sectores populares en particular.

“Dios nos ha dado una nueva oportunidad. Una oportunidad para finalmente poner a Brasil en el camino de la prosperidad. E incluso con todas las adversidades, incluida una pandemia que se llevó a muchos de nuestros hermanos en Brasil y en el mundo, seguimos por este camino”, expresó.

A continuación, agradeció el apoyo y las oraciones por su salud, y sostuvo: “Es lo que nos motiva a avanzar y enfrentar todo lo que sea necesario para sacar al país de las garras de la corrupción, la reversión de valores, el crimen organizado y para garantizar y proteger la libertad de nuestro pueblo”.

La narrativa dogmática devino rápidamente en un cóctel de expresiones conservadoras y antipopulistas, que recuerda el decidido contenido político del descargo del polémico presidente, que en los últimos meses vio erosionada su imagen en diferentes segmentos de la sociedad y la política.

Hacia el final, pidió a sus seguidores que “nunca renuncien a nuestros colores, nuestros valores”, y agregó: “Tenemos riquezas y gente maravillosa que ningún país del mundo tiene Con honestidad, con honor y con Dios en el corazón, es posible cambiar la realidad de nuestro Brasil”.

La carrera de cara a las presidenciales de octubre de 2022 en Brasil parece haber iniciado, luego de la manifestación del histórico Lula da Silva, que admitió su voluntad de ser candidato si era lo que la mayoría deseaba.

Figura central de la administración que sacó de la pobreza a decenas de millones de brasileños, los sondeos arrojan que los dudosos conflictos judiciales que lo mantuvieron privado de su libertad no amainaron la simpatía popular por el líder del PT de origen sindical.

En este marco se inscribe la fuerte mediatización y capitalización política de la internación de Jair Bolsonaro, cuyos detractores ya tildan de oportuna en forma análoga a aquel atentado del cual quedaron más dudas que certezas.

En tanto, este jueves el equipo médico del mandatario de 66 años informó en su boletín que “sigue internado en el hospital Vila Nova Star, evolucionando de forma satisfactoria, desde el punto de vista clínico y de laboratorio”.

Si bien el alta no es una chance por estas horas, sí ratificaron que se continuará con “el plan terapéutico previamente establecido”.

Flavio, por su parte, celebró a través de las redes sociales que “El presidente evolucionó para mejor, se despertó de buen humor y, para seguir, ¡No necesitará operarse! ¡Gracias a todos ustedes por sus plegarias!”.

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