Reaparición de Berni para la clase media: habló de inclusión, edad de imputabilidad, justicia e inmigración - Política y Medios
04/08/2021 - Edición Nº4933

SEGURIDAD

Reaparición de Berni para la clase media: habló de inclusión, edad de imputabilidad, justicia e inmigración

El funcionario bonaerense entregó chalecos antibalas a Gray en Esteban Echeverría y lanzó definiciones controvertidas apuntando de lleno a un segmento siempre duro para el oficialismo.

El ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, estuvo este viernes por la mañana en Esteban Echeverría, donde concretó la entrega de 120 chalecos antibalas de alta calidad para los agentes policiales.

Junto al intendente de la comuna, Fernando Gray, recorrieron el Centro Operativo de Monitoreo del municipio, que cuenta observa las imágenes proyectadas por 237 cámaras distribuidas en su territorio y 9 domos para cubrir objetivos fundamentales, como corredores escolares, según detalló el aún presidente del PJ bonaerense.

“Paralelamente a esto, hemos tenido un apoyo muy grande nacional y provincial. El ministro está muy presente acá, así como la ministra de la Nación”, aseveró el jefe comunal, en diálogo con C5n.

En ese sentido, precisó que “en una primera instancia la provincia nos aportó 60 camionetas blindadas con todos los equipos de comunicación, lo cual nos permitió cambiar toda la flota completa de móviles de nuestro distrito”. Además agregó que, en una segunda etapa, adquirieron 20 camionetas más para el sistema de protección ciudadana.

“Le quiero dar la bienvenida al ministro porque cada vez que viene trae para aportar recursos e insumos para el Municipio y la seguridad de todos los vecinos. Hemos comprado 120 chalecos, es una inversión muy importante, cercana a los $5.000.000”, concluyó.

[Berni y una línea ideológica ecléctica para arrastrar los votos más reticentes]

A su turno, el ministro dio rienda suelta a un discurso con un fuerte tono político en el marco de la carrera de cara a las elecciones de medio término. Como es habitual, lanzó definiciones resonantes, que seguramente generarán malestar en determinados sectores del oficialismo.

No obstante, queda claro que el perfil del titular de la cartera de Seguridad bonaerense apunta de lleno a disputar el voto conservador de la clase media metropolitana y de sectores sociales más amplios en el interior de la provincia, impermeables a las propuestas más progresistas.

Berni se refirió al conflicto de la inseguridad desde su siempre singular perspectiva, y aseguró que “es un problema muy tangencial que tiene una larga cadena de responsabilidades, que no tiene que ver y no se resuelve con más o menos policías, con más o menos patrulleros”.

En esa línea, sostuvo que “se resuelve cuando empezamos a generar soluciones estructurales a una falla que viene gestándose hace más de 20 años”. Desde su criterio, en el cóctel de soluciones confluyen desde la inclusión social hasta la baja de edad de imputabilidad, cruzando transversalmente posiciones ideológicas de lo más antagónicas.

Una de las cuestiones que destacó bajo su órbita, desde el manejo de la policía, fue “la profesionalización, aportando todas las herramientas de trabajo para que la policía pueda llevar adelante su tarea eficientemente”.

“Ahora, tenemos que hacer una profunda reforma estrcutural en aquellos factores donde se da la génesis del delito: son aquellas políticas de inclusión, en aquellos lugares más postergados”, advirtió.

También apuntó directamente a la justicia, en sintonía con la tónica que viene marcando el Gobierno Nacional, y remarcó la necesidad de “ver de qué manera la justicia pasa a ser parte de la solución y no parte de un problema”.

Sobre este tema, cuestionó: “Cuando nos sueltan 5 mil delincuentes de la noche a la mañana, que nadie sabe dónde están o quiénes son. Que la única certeza que tenemos es que lo único que están haciendo es delinquir, generan problemas, no soluciones”

No obstante, aclaró que no se trataba de “quejas”, sino más bien “reflexiones que uno tiene que hacer a la hora de ver cómo generamos políticas a largo plazo, con una fuerte responsabilidad de cada uno de los actores”.

“Con el Intendente de Esteban Echeverría hemos analizado las diferentes situaciones, los diferentes delitos. De dónde vienen esas personas, dónde nacieron, dónde se criaron, dónde tomaron el hábito de la delincuencia. En esos lugares la inclusión es fundamental”, explicó.

La involucración partidaria del siempre mediático funcionario puede advertirse al ver el contraste, por caso, de su notable ausencia en la propia capital de la provincia de Buenos Aires.

Allí, el intendente Julio Garro oscila entre el pedido de respaldo a sus aliados en el Gobierno de la CABA y anuncios de dudosa veracidad en torno a la integración de cuerpos de la Policía Federal a los operativos, ante el apremio por la inseguridad en cada uno de los barrios de La Plata.

[Ese lugar donde se cruzan la inclusión y la baja de edad de imputabilidad]

En uno de los pasajes que seguramente generen más posiciones encontradas hacia el interior del Frente de Todos, el ministro de Axel Kicillof enumeró una serie de factores a contemplar en la lucha contra el delito, y volvió a incluir la discusión por la edad de imputabilidad en nuestro país.

“Yo te doy un listado y te digo: educación, policía, chalecos, equipo de comunicación, justicia, rehabilitación de presos. Si yo te pido que me lo ordenes según la importancia para evitar el delito, seguro que la policía no va a estar en el primer lugar”, señaló Berni.

Sin embargo, si bien aseveró que “es imposible generar políticas de Seguridad por fuera de un marco de inclusión social”, rápidamente viró hacia otros procesos sobre los cuales avanzar paralelamente, como los mecanismos de la justicia y el debate por una ley que habilite a condenar a menores.

Al respecto, recordó que “fuimos capaces como sociedad de discutir la interrupción o no del embarazo y no podemos discutir la Ley Penal Juvenil: si bajamos, si no bajamos, por qué lo hacemos, y cómo tenemos que proteger a nuestros jóvenes”.

En este sentido, sentó posición: “No tengo ninguna duda de que hay que bajar la edad de imputabilidad, pero como un proceso no punitorio, sino de protección a nuestros chicos, que hoy son usados para ser mano de obra barata en la venta de droga, para delinquir”.

Berni también se mostró en Berisso junto al intendente, Fabián Cagliardi.

A continuación, argumentó que “a un chico a los 15 años no le llega un arma en la mano porque le cae del cielo, sino que hay mayores que tienen una industria del delito juvenil amparándose en la inimputabilidad”.

Por último, volvió a cargar contra la ley de políticas inmigratorias vigente desde la derogación del decreto de Mauricio Macri, que prohibía el ingreso al país de extranjeros con antecedentes penales.

“Hay que cambiar la Ley de Inmigración y tener una política mucho más dura. El otro día estaba viendo cuántos delincuentes extranjeros tienen países como Chile o Bolivia, ninguno pasa los 200. Aquí, sólo en la provincia de Buenos Aires tenemos 3.000 delincuentes en cárceles. Eso es producto de una política migratoria muy laxa”, sentenció.

Sergio Berni es una figura inusual. Un ministro con un alto juego político y trascendencia mediática. Las expresiones que le valen los constantes cruces internos, también le construyeron una sólida imagen en el interior de la provincia, y entre los sectores más conservadores del área metropolitana.

En esta escena, el oficialismo deberá ir calibrando un equilibrio que le permita ir lo más lejos posible para buscar el voto indeciso, o hasta el reticente, sin provocar quiebres en la frágil cohesión del crisol ideológico que abarca el Frente de Todos.

La visita y exposición pública del funcionario junto al actual titular del Partido Justicialista bonaerense, asediado por los intentos camporistas de entronizar a Máximo Kirchner en su lugar, se interpreta como una señal de apoyo a un peronismo moderado.

Recordemos que, recientemente, Berni había presentado una lista para competir por la presidencia del PJ nacional contra Alberto Fernández, denominada “Orden y Trabajo”. Lista finalmente bajada tras un acuerdo que lo integró entre las filas del presidente.

No obstante, esta maniobra podría extrapolarse a la política más amplia: el avance del kirchnerismo duro tiende a alejar a los sectores más moderados del peronismo, y en plena carrera electoral esto puede representar riesgos de ruptura en un momento clave si no se administran con precisión quirúrgica las voluntades internas.

Entretanto, la inseguridad se ha convertido en uno de los conflictos centrales en el territorio bonaerense del AMBA, y lo discursivo deberá ser acompañado por una gestión firme en la cual respaldarse; a la vez que se comienza a recomponer gradualmente el tejido social, en dirección a la tan aludida inclusión social de los más desplazados.

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