Jueves 06 de agosto de 2020
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INTERNACIONAL | 4.20.2020

Nueva Ley de Seguridad en Hong Kong incrementa tensiones entre China y Canadá

El país norteamericano suspendió el tratado de extradición con Hong Kong, tras el establecimiento de un nuevo marco legal que limita el activismo en el territorio subordinado chino. Desde Pekín los acusan de injerencia y de violar el derecho internacional.

Para comprender mejor las rispideces entre estos dos países de gran gravitación en la geopolítica internacional, hace falta remontarse al 1 de diciembre de 2018, cuando las fuerzas de seguridad canadienses detuvieron en Vancouver a Meng Wanzhou, directora financiera de Huawei.

La aprehensión tuvo lugar tras el pedido de captura por parte del gobierno de los Estados Unidos, en el marco de una investigación a la compañía por presuntas violaciones a las sanciones impuestas por la potencia norteamericana a Irán. En aquella ocasión, la poca información respecto a los cargos encendió las alertas en el país oriental, que solicitó la inmediata liberación a través de su embajada, y describió el procedimiento como una “violación a los derechos humanos de las personas”.

Pero la cuestión no decantó sólo en una actitud desafiante: como respuesta, el gobierno chino arrestó a dos ciudadanos canadienses bajo cargos por supuesto espionaje. Se trató de Michael Kovrig, un ex diplomático, y Michael Spavor, un hombre de negocios.

En el día de ayer, la áspera relación entre naciones parece haber iniciado otro capítulo, tras la decisión del primer ministro canadiense, Justin Trudeau, de suspender el tratado de extradición con el centro financiero autónomo administrado por la República Popular China.

Reunión de Wang Yi (consejero de Estado y ministro de Relaciones Exteriores chino) con François-Philippe Champagne (ministro de Relaciones Exteriores de Canadá) el pasado 14 de febrero en Munich. Imagen: Ministerio de Relaciones Exteriores de China.

Según se detalló, la medida fue dispuesta en represalia a Pekín por la Nueva Ley de Seguridad que rige desde el miércoles en Hong Kong, y que prevee penas de hasta prisión perpetua para aquellas personas encontradas culpables de “terrorismo”, “sedición” o “subversión”.

En línea con lo que han expresado varios países del globo, el ministro de Asuntos Exteriores de Canadá, François-Philippe Champagne, calificó a la flamante legislación como “un significativo paso atrás” para la libertad de los ciudadanos de la ex colonia británica.

Ante semejante manifestación, la embajada china en Ottawa publicó un comunicado en su sitio web acusando a Canadá de “interferir gravemente” en asuntos de Estado nacionales, y defendió la ley de seguridad, asegurando que brega por la seguridad de Hong Kong.

Este miércoles se celebraba el 23° aniversario del retorno del territorio bajo soberanía China y la Ley fue apurada para hacer su debut durante la jornada, que habitualmente es escenario de múltiples manifestaciones, con una tendencia creciente en los últimos años a enfocarse sobre el reclamo de la independencia de Hong Kong. Aún así, miles de activistas salieron a las calles y se registraron situaciones de represión y enfrentamientos entre manifestantes y la policía, que dejaron como saldo unos 370 detenidos (10 acusados de violar la polémica Ley) y 7 efectivos heridos.

Las acciones recientes del gobierno del país norteamericano volvieron a poner de relieve los cortocircuitos diplomáticos con la potencia asiática, que hace tan sólo una semana también se había manifestado repudiando las críticas de Ottawa al juicio de los ciudadanos canadienses detenidos en represalia a la detención de la directiva de Huawei.

Fuente: Reuters; BBC.