La reforma del régimen de Salud Mental modifica sustancialmente las reglas para las internaciones involuntarias y los criterios de evaluación de riesgo cierto e inminente para los pacientes. La norma otorga mayor centralidad a la firma de profesionales médicos en los procesos de internación e incorpora formalmente el tratamiento de nuevas adicciones, como la ludopatía digital. Desde los bloques opositores denunciaron que el texto traslada cargas financieras desmedidas a los presupuestos provinciales sin prever transferencias directas desde el Tesoro nacional para sostener la infraestructura de atención.
A la par del debate sanitario, el plenario convalidó la creación del RIIR, un esquema de beneficios fiscales diseñado para pequeñas y medianas empresas que ejecuten inversiones productivas superiores a los 12 millones de dólares. El paquete tributario contempla esquemas de amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias y la devolución anticipada de los créditos fiscales generados por el IVA. Pese al respaldo mayoritario, sectores críticos remarcaron la falta de incentivos para la producción local y cuestionaron el costo fiscal que representará para la recaudación nacional.
Durante la discusión en el recinto, los senadores alineados con Balcarce 50 defendieron las iniciativas como pasos indispensables para modernizar marcos normativos obsoletos y dinamizar el flujo de inversiones privadas hacia la economía real. Los voceros del bloque libertario argumentaron que flexibilizar los protocolos médicos de internación otorga certezas operativas a las familias desamparadas. En tanto, sobre el plano económico, destacaron que el alivio impositivo funcionará como un imán para el desarrollo de proyectos productivos en las provincias.
Por su parte, las bancadas de la oposición dura y algunos sectores dialoguistas expresaron serias disidencias respecto a la sustentabilidad del paquete aprobado. Respecto a la ley de Salud Mental, cuestionaron la flexibilización de las internaciones sin la asignación de recursos específicos y advirtieron sobre el riesgo de mantener hospitales monovalentes bajo nuevos rótulos. A su vez, los planteos sobre el régimen empresarial remarcaron que las rebajas impositivas profundizarán el déficit fiscal sin garantizar la creación efectiva de empleo directo.
Con el aval de la Cámara alta consolidado, el escenario de negociación se traslada ahora al recinto de Diputados, donde los bloques opositores prometen dar una dura batalla sobre las partidas presupuestarias y los articulados más polémicos. El oficialismo buscará acelerar el dictamen de comisión en las próximas semanas para ratificar ambas medias sanciones antes del cierre del período de sesiones. La pulseada por los recursos sanitarios y el costo fiscal de las exenciones volverá a poner a prueba la gobernabilidad parlamentaria.