A través de un duro comunicado de prensa difundido en las primeras horas de la mañana, la conducción gremial fijó postura con términos categóricos contra la pasividad judicial y los intentos de encubrimiento. "Exigimos una investigación exhaustiva, transparente y sin demoras, que permita conocer toda la verdad, determinar las responsabilidades y garantizar justicia", plantearon desde la central obrera para fundamentar el cese total de actividades. La jornada incluye movilizaciones masivas a las principales plazas públicas y a los tribunales de cada una de las capitales provinciales.
La respuesta de los gobiernos provinciales y del Ministerio de Capital Humano no tardó en llegar, advirtiendo que se procederá al descuento del día trabajado a aquellos educadores que se adhieran a la huelga. Sin embargo, la medida de fuerza cuenta con una acatamiento cercano al noventa por ciento en el sistema público, reflejando el profundo malestar que atraviesa al sector por la degradación del salario y la vulnerabilidad institucional. La tensión entre los gremios y las autoridades educativas promete escalar en caso de no obtener respuestas concretas.
El reclamo por Nancy Godoy se convirtió en el catalizador de una serie de demandas postergadas que los sindicatos vienen acumulando frente al ajuste presupuestario implementado por la gestión libertaria. Los dirigentes de CTERA remarcaron que el abandono edilicio, la quita del Fondo de Incentivo Docente (FONID) y el vaciamiento de la cobertura médica estatal crean un marco de precarización laboral que deriva en tragedias evitables. La protesta docente busca forzar la apertura de paritarias y la urgente restitución de los recursos transferidos a las provincias.
La contundencia de la medida de fuerza obligó a los operadores del oficialismo a intentar abrir vías de diálogo de último momento para evitar la continuidad del plan de lucha en las próximas semanas. Mientras las familias reacomodan su rutina por el cierre masivo de los establecimientos educativos, la justicia local acelera los peritajes para responder a la presión pública ejercida por el colectivo docente. La causa por la muerte de la maestra se transformó en la nueva bandera de resistencia gremial frente al Gobierno.
El impacto de la medida se sentirá durante toda la jornada, con actos centrales frente a la sede del Ministerio de Educación y marchas de antorchas previstas para el cierre de la tarde. Desde la conducción sindical anticiparon que se mantendrán en estado de alerta y movilización permanente hasta que los responsables materiales y políticos de la muerte de Nancy Godoy rindan cuentas ante la ley. El conflicto en las aulas vuelve a quedar al rojo vivo.