Según el estudio nacional realizado sobre 1.600 casos, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se consolidó como el dirigente con mayor imagen positiva del país, alcanzando un 46% de respaldo. En simultáneo, el relevamiento mostró que el peronismo como espacio político se ubica al frente de las preferencias electorales, sacándole una ventaja de tres puntos porcentuales a La Libertad Avanza en un eventual escenario polarizado contra la fuerza que encabeza Javier Milei.
NÚMEROS ALTOS PERO CON SALDO NEGATIVO PERSISTENTE
Pese a liderar el ranking de imagen positiva por encima de otras figuras de la oposición y del propio oficialismo, Kicillof no escapa a la polarización que atraviesa a la dirigencia nacional. El mandatario provincial registra un saldo negativo superior a su piso de aprobación, rondando un rechazo del 50,7%. Sin embargo, esos guarismos le alcanzan para quedar mejor parado que Javier Milei, cuya desaprobación de gestión roza el 65% y su imagen negativa toca el 60%, quedando relegado fuera de los primeros puestos del listado de valoración pública.
POTENCIALIDAD DE VOTO Y TECHOS ELECTORALES
En el apartado que mide el techo electoral de los dirigentes —sumando quienes votarían con seguridad a cada candidato y quienes probablemente lo harían—, Kicillof volvió a encabezar la nómina con un potencial cercano al 47%. El gobernador bonaerense ostenta el "voto seguro" más alto de la muestra, ubicándose en un 32,5%. En la vereda opuesta, la resistencia que genera la figura de Milei marca un techo sumamente rígido: seis de cada diez encuestados respondieron de manera tajante que "nunca lo votarían", recortando de forma severa el margen de crecimiento del oficialismo libertario.
ESCENARIOS POLARIZADOS RUMBO A LAS URNAS
La consultora planteó distintos modelos de contienda de cara a la sucesión presidencial del 2027. En una hipótesis de oferta fragmentada, el peronismo logra una luz de ventaja al cosechar el 36,6% de la intención de voto frente al 31,5% de La Libertad Avanza. Sin embargo, cuando el escenario se simplifica a un mano a mano polarizado, la distancia se estira a más de tres puntos: la principal fuerza de oposición asciende al 41%, mientras que la bancada oficialista escala al 37,8%, traccionada por la absorción del voto desencantado e indeciso que migra hacia la alternativa opositora.
UN CLIMA SOCIAL DOMINADO POR LA IRA Y LA FRUSTRACIÓN
El módulo de humor social del estudio aportó datos reveladores sobre el estado de ánimo colectivo frente al rumbo económico. Las emociones negativas como la ira, el enojo y la tristeza concentran más del 55% de las respuestas de los encuestados, contra apenas un 15,7% de esperanza y un 15,7% de confianza en el programa de gobierno. La erosión del apoyo no se limita únicamente a los sectores opositores tradicionales: cerca del 28% de los votantes que respaldaron a Milei en el balotaje manifestó experimentar sentimientos de frustración o temor ante la persistencia de la recesión.
LA DISPUTA INTERNA Y EL DESAFÍO DE LA LIDERAZGO
A pesar de las cifras favorables que exhibe la encuesta para el peronismo, el informe de Zuban Córdoba advierte que el espacio aún enfrenta el reto de institucionalizar su liderazgo de cara a la contienda nacional. La buena performance de Kicillof en las mediciones de imagen lo posiciona de manera natural en la discusión presidencial, pero la falta de consensos internos en el PJ y las indefiniciones sobre el calendario electoral del próximo año pueden alterar la dinámica política. Mientras tanto, la Casa Rosada busca ajustar sus piezas para evitar que la demanda de cambio que refleja el sondeo termine de cristalizarse en las urnas.