Al quedar en evidencia que el bloque oficialista no contaba con las manos necesarias para imponer su dictamen propio —centrado en pautas de transparencia y educación financiera—, la diputada Silvana Giudici metió de sorpresa una moción para devolver el expediente completo a las comisiones de Finanzas y Presupuesto. La jugada se aprobó ajustadamente por 121 votos contra 117 y 5 abstenciones, garantizando que el alivio a los hogares endeudados quede cajoneado sin una fecha cierta de discusión. La falta de fecha para retomar el debate sepulta las chances de lograr una ley antes del cierre del período ordinario. La moción de último momento del oficialismo dejó con las manos vacías a los bloques opositores.
El desenlace desató una ola de denuncias e indignación en el recinto, donde la oposición unificada acusó al oficialismo de incurrir en una embustera trampa procedimental para evitar una derrota segura. Mientras las iniciativas de la oposición proponían declarar la emergencia por sobreendeudamiento por 180 días e instrumentar esquemas de refinanciación obligatorios con quita de intereses y topes a las cuotas de los créditos al consumo, el libertarismo se negó sistemáticamente a convalidar medidas que intervengan en los contratos del sistema financiero. Para colmo, la negativa de la bancada oficialista a fijar un plazo límite de dictamen en el texto de la moción dejó la iniciativa en un limbo institucional. Las duras críticas opositoras por el congelamiento del expediente expusieron la intransigencia del Gabinete. El rechazo a fijar un cronograma de trabajo confirma que la Casa Rosada no piensa reabrir la discusión en el corto plazo.
La parálisis de la iniciativa legislativa cae en un momento crítico para la economía doméstica de la clase media y los sectores vulnerables. Según datos expuestos durante la maratónica sesión, más de 6 millones de argentinos se encuentran actualmente en situación de mora o irregularidad con entidades bancarias, billeteras virtuales y tarjetas no bancarias, destinando porciones asfixiantes de sus ingresos al pago de intereses punitorios para cubrir insumos básicos. Sin embargo, en el Palacio de Hacienda celebraron el desenlace de la votación al considerar que un salvataje masivo habría generado un severo impacto fiscal sobre los balances bancarios y distorsionado el mercado de crédito. El alivio del equipo económico por congelar la emergencia contrasta con la desesperación de los hogares sobreendeudados. La victoria táctica en el recinto posterga cualquier mecanismo de auxilio financiero.
Si la oposición no logra articular los votos para convocar a una sesión especial que fuerce la emision de un nuevo dictamen, el debate sobre el sobreendeudamiento familiar continuará durmiendo en los cajones de las comisiones parlamentarias. La jugada de La Libertad Avanza confirma que el Ejecutivo prefiere congelar el temario antes que ceder ante las demandas de auxilio social. El freno al desendeudamiento en la Cámara baja marca el ritmo del ajuste fiscal en el Congreso.
En las próximas semanas, la presión de los bloques opositores y las entidades de usuarios determinará si las comisiones de Finanzas y Presupuesto reabren los libros de debate. La pulseada por las deudas familiares continuará como un foco latente de conflicto en el Congreso. La batalla por el bolsillo de los deudores promete sumar nuevos capítulos de alta tensión política.