El desempeño récord del sector fue impulsado de manera determinante por los no convencionales de Vaca Muerta, que compensaron el declive natural de las áreas tradicionales y le permitieron al país acelerar las exportaciones de crudo y mantener saldos exportables de gas natural. La contundencia de las cifras operativas ratifica al complejo no convencional como la principal caja de divisas de la economía real. El salto en los volúmenes de extracción consolida la metamorfosis del país de importador a exportador neto de energía.
El desempeño mensual estuvo encabezado por los envíos de petróleo no convencional a mercados internacionales, apoyados por una mayor capacidad de evacuar producción mediante las obras de transporte puestas en marcha. El flujo de divisas generado por la energía ya representa más de la mitad del superávit comercial acumulado del país, aportando el oxígeno financiero que el Palacio de Hacienda necesita con urgencia para sostener las reservas del Banco Central en un contexto de escasa liquidación por parte de otros sectores. La aceleración de los desembolsos en fracturas y pozos sostiene el ritmo de crecimiento en los yacimientos neuquinos. El blindaje que aporta el crudo a las reservas mitiga la presión sobre la balanza de pagos.
Pese al saldo sumamente positivo en la balanza comercial, los ejecutivos y las compañías operadoras del sector reiteraron que la consolidación del hito requerirá acelerar las inversiones en infraestructura logística para evitar cuellos de botella en la capacidad de evacuación. La puesta en marcha de megaproyectos de licuación y ductos resulta condicionante para que el volumen de producción no encuentre un techo técnico a corto plazo. El desafío de destrabar el cuello de botella del transporte fija la agenda de las petroleras para los próximos semestres. La necesidad de certidumbre regulatoria aparece en el centro de los reclamos de los inversores.
Si la industria mantiene esta dinámica extractiva y se ejecutan las obras de infraestructura previstas, el saldo exportador energético continuará ampliando su protagonismo en la balanza comercial de fin de año. La capacidad del Gobierno para mantener el flujo de insumos importados y garantizar reglas claras resultará determinante para que el flujo de petrodólares siga sosteniendo el frente cambiario. La hegemonía productiva de Vaca Muerta define el horizonte de divisas para el cierre del año.
En los próximos meses, las empresas operadoras seguirán midiendo el rendimiento de las etapas de fractura para evaluar las metas de producción de cara al verano. La evolución de los precios internacionales del crudo marcará el volumen final que aportará el sector al balance de pagos de la Argentina. El récord de extracción en los yacimientos abre una ventana de alivio para las cuentas públicas.