La decisión se tomó como respuesta directa a la drástica caída en las ventas de medicamentos y productos de salud en el mercado interno. La drástica reducción de la plantilla operativa expone la gravedad de la recesión en el sector manufacturero bonaerense. El drama de las familias notificadas refleja el impacto social de la parálisis productiva en la zona oeste.
La crisis en la firma no tomó por sorpresa a los trabajadores, quienes venían experimentando el cobro de sus haberes de forma escalonada y en varios tramos desde hacía meses. Fundado con un perfil innovador que lo llevó en la década de 1980 a ser pionero absoluto en la fabricación e introducción de monodosis farmacéuticas en el país, el laboratorio no logró sostener su estructura de costos fijos frente al aumento sostenido de los insumos dolarizados y el achicamiento del volumen de pedidos de las cadenas de farmacias. El pago fraccionado de los salarios anticipaba el desenlace en la línea de producción. La pérdida de competitividad de las pymes industriales arrastra a empresas con décadas de trayectoria en el mercado local.
La situación de Valmax encendió las alarmas en el municipio y en los gremios del sector sanidad y farmacéutico, que advierten sobre una ola de suspensiones y cierres de turnos en otros establecimientos medianos de la región. El derrumbe en la adquisición de medicamentos por parte de los consumidores y las trabas en la cadena de pagos con las obras sociales golpean con particular fuerza a los laboratorios nacionales que no cuentan con la espalda financiera de los grandes grupos multinacionales. La preocupación gremial por la preservación de los puestos de trabajo moviliza a las organizaciones de la industria química y farmacéutica. El achicamiento de las pymes familiares deja al descubierto los límites de la contracción económica.
Si no se verifica una reactivación del consumo interno o medidas de contención para el tejido pyme, el escenario laboral en el cinturón industrial bonaerense continuará deteriorándose en el mediano plazo. La pérdida de capacidad técnica y de empleos calificados en industrias estratégicas como la farmacéutica representa un daño estructural difícil de revertir para la economía regional. La parálisis de la demanda interna sigue cobrándose persianas y empleos en el conurbano.
En los próximos días, los trabajadores cesanteados junto con la representación sindical buscarán encarar negociaciones en la delegación del Ministerio de Trabajo para garantizar el pago íntegro de las indemnizaciones. El caso de Valmax se suma a la lista de empresas históricas que deben achicarse al mínimo para evitar el cierre definitivo. El impacto de la recesión en las pymes marca un capítulo crítico para el sector productivo de Ituzaingó.