Unas horas antes de que se registraran los severos incidentes y las corridas por el operativo policial, el mandatario provincial caminó junto a los bloques estudiantiles y lanzó contundentes cuestionamientos contra el programa económico de Javier Milei, advirtiendo que «aplicar la motosierra sobre la educación pública es un gran error que atenta contra el futuro de los argentinos». La presencia de Kicillof en la movilización consolidó la centralidad del gobernador como la principal figura institucional de la oposición en la calle. El fuerte respaldo de la gestión provincial a la comunidad académica marcó el pulso político de la jornada.
Durante su diálogo con los medios de comunicación en el trayecto hacia el Parlamento, el jefe del Estado provincial argumentó que el recorte presupuestario a las casas de altos estudios no responde a un criterio de eficiencia ni de austeridad fiscal, sino a un sesgo ideológico dirigido a desmantelar las herramientas de movilidad social ascendente. Kicillof remarcó que las universidades nacionales radicadas en el territorio bonaerense resultan indispensables para el desarrollo productivo, la investigación científica y la inclusión de miles de jóvenes que son primera generación de estudiantes universitarios en sus familias. En su descargo frente a la prensa, el dirigente peronista contrapuso el modelo de inversión pública provincial con el esquema de recortes aplicado desde Balcarce 50. La presencia de los intendentes del PJ aportó un masivo volumen territorial a la columna bonaerense.
Desde los despachos de la Casa Rosada y la cúpula oficialista no tardaron en cruzar las declaraciones de Kicillof, acusándolo de «hacer política partidaria» con los fondos públicos de la Provincia y de utilizar el reclamo educativo para posicionar sus aspiraciones políticas personales. No obstante, en la Gobernación bonaerense ratificaron que continuarán sosteniendo los programas de financiamiento para infraestructura escolar y transporte estudiantil frente a lo que califican como un abandono de responsabilidades por parte del Estado nacional. El cruce entre La Plata y Balcarce 50 profundiza el escenario de confrontación abierta por la asignación de recursos coparticipables. La batalla por el presupuesto educativo se afianza en el centro de la agenda pública.
La irrupción de Kicillof en la marcha universitaria refuerza su perfil de liderazgo opositor en un momento de plena reconfiguración en el Partido Justicialista. La capacidad de la gestión provincial para canalizar el descontento de la comunidad educativa será un factor clave en los próximos meses, mientras se define la suerte del Presupuesto y la vigencia de las normativas de financiamiento. El impacto de la jornada de protesta reordena el mapa de prioridades políticas en el Conurbano y el país.