La hermana del mandatario reactivó los enfrentamientos y disputas territorial-políticas que signaron el año anterior, tensionando la convivencia con figuras clave del Gabinete como Patricia Bullrich y el asesor presidencial Santiago Caputo. La puja ininterrumpida por la hegemonía del poder interno se reitera como el principal frente de conflicto que amenaza la gobernabilidad y la cohesión de La Libertad Avanza. El rol de 'El Jefe' en la mesa de decisiones vuelve a condicionar el tablero político de la Casa Rosada.
La disputa entre la Secretaría General y el área que responde a Patricia Bullrich se profundizó a raíz del armado de listas provinciales y los acercamientos tácticos con el PRO, donde la conducción libertaria intenta desplazar la influencia de los aliados moderados para asegurar candidaturas puras. En paralelo, las divergencias con el entorno de Santiago Caputo e integrantes del ala juvenil y de comunicación reavivaron contrapuntos sobre el liderazgo estratégico de la gestión y la fiscalización del organigrama estatal. Los cortocircuitos entre las distintas facciones de la coalición exponen la ausencia de un canal único de mediación dentro del círculo íntimo del Presidente. El avance del karinismo sobre dependencias clave recalienta la interna en la previa del ciclo electoral.
Analistas y operadores del espacio oficialista señalan que el alineamiento irrestricto exigido por la conducción partidaria y la intervención de sus alfiles de confianza —como la mesa comandada junto a los primos Menem— terminan abriendo grietas con los legisladores y mandatarios provinciales que dialogan con el Gobierno. Frente a una coyuntura económica y parlamentaria sumamente compleja, la falta de una tregua entre los socios de Balcarce 50 amenaza con trabar las iniciativas legislativas y los acuerdos parlamentarios en el Congreso. La intransigencia en el armado territorial de las listas pone en alerta a los referentes de los bloques dialoguistas. La escalada de tensión interna compromete la efectividad del mensaje oficial.
Con el escenario proyectado hacia el próximo año, la capacidad del Presidente para articular la convivencia entre su hermana y los principales ministros de la gestión determinará la sustentabilidad del proyecto político. Mientras la oposición observa las fracturas internas del bloque gobernante, la conducción de La Libertad Avanza continúa reconfigurando sus alianzas para llegar blindada a las urnas. La redefinición de los liderazgos en el entorno presidencial será un factor determinante en los próximos meses.