El pronunciamiento de la especialista se da en medio de maniobras de vertido extraordinario sobre el río Paraná a raíz de los desbordes aguas arriba y las lluvias torrenciales en el sur de Brasil. El pronóstico de los técnicos del complejo hidroeléctrico prevé un ciclo prolongado de crecidas y eventos pluviales severos en toda la región. La perspectiva hidrológica para el trimestre estival amenaza con agravar la situación de las poblaciones ribereñas del Litoral.
Desde la administración binacional explicaron que la combinación de suelos saturados en las altas cuencas y el aumento del caudal de los afluentes internacionales forzará a sostener niveles elevados de erogación en las compuertas durante los próximos meses. La ingeniera remarcó que las proyecciones meteorológicas vigentes indican que la frecuencia de las tormentas se incrementará durante el verano, lo que mantendrá bajo presión permanente a las represas de la cuenca y a las defensas costeras de las provincias argentinas. La alerta de la central de Yacyretá impulsa la activación de planes de contingencia en Misiones, Corrientes y Entre Ríos. El monitoreo de las erogaciones hídricas será clave para amortiguar el impacto sobre los centros urbanos.
Especialistas e instituciones del sector coincidieron con el diagnóstico técnico al señalar que los patrones climáticos asociados a El Niño suelen mostrar su máximo impacto durante el período estival. Ante esta advertencia, los comités de crisis provinciales aceleraron las tareas de relevamiento de infraestructura, refuerzo de terraplenes y coordinación asistencial para mitigar las inundaciones en áreas vulnerables. Frente al panorama expuesto por los ingenieros de la represa, las intendencias costeras se preparan para afrontar un escenario prolongado de emergencia. La coordinación entre los organismos hidrológicos busca anticipar picos de crecida y evitar evacuaciones intempestivas.
El anuncio de Yacyretá consolida el escenario de máxima precaución en el Litoral argentino, donde se anticipan meses de permanente vigilancia sobre el comportamiento de los cursos fluviales. La evolución de las precipitaciones en la región transfronteriza determinará la magnitud de los anegamientos en los tramos medio e inferior de la cuenca. Las proyecciones para el verano 2026-2027 sitúan a la gestión del agua como la principal prioridad de protección civil en el noreste del país.