El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires anotó un incremento del 1,5%, logrando desmarcarse del sendero bajista registrado por los principales indicadores de Wall Street. Sin embargo, los títulos públicos en dólares registraron un retroceso promedio del 0,3%, lo que impulsó al riesgo país medido por JP Morgan a ubicarse en la zona de los 600 puntos básicos. El comportamiento dispar de las acciones y la deuda soberana expone la cautela con la que los operadores analizan la sustentabilidad del sendero de desinflación. Las reacciones en las mesas de cambio reflejan una mirada atenta sobre la evolución del programa monetario.
El dato de inflación minorista publicado por el organismo estadístico representó una de las principales anclas de atención para los analistas de la City porteña, quienes ponderaron el ritmo de desaceleración del índice general frente a las tasas de interés de la economía. En simultáneo, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) consolidó su racha de compras en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) al absorber casi USD 300 millones en la jornada. Con esta intervención, las reservas internacionales brutas de la autoridad monetaria quedaron al borde de perforar la marca simbólica de los USD 50.000 millones. La acumulación de divisas en las arcas del Central fortalece la posición de liquidez del sistema financiero. El resultado de la balanza cambiaria fue recibido favorablemente por los analistas.
Pese al saldo positivo en la acumulación de divisas, la persistencia del riesgo país cerca del umbral de los 600 puntos básicos da cuenta de las dudas de los fondos internacionales respecto a las condiciones de reingreso del crédito privado externo. Operadores del mercado señalan que la volatilidad de las tasas globales y el apetito por riesgo emergente continúan condicionando la paridad de los bonos Globales y Bonares. Frente al monitoreo de los inversores extranjeros, en el equipo económico ponderan que el fortalecimiento de la caja en dólares permitirá afrontar sin sobresaltos los vencimientos de deuda previstos. Las perspectivas sobre el acceso a los mercados se mantienen ligadas a la consolidación de las métricas macroeconómicas.
El contraste entre el repunte del equity porteño y el sesgo bajista de los bonos refleja un reordenamiento de carteras donde la renta variable local encuentra sostén en la mejora de expectativas corporativas. Desde las sociedades de bolsa remarcan que los próximos datos de actividad industrial y balance fiscal serán clave para determinar si el Merval logra sostener la tendencia ascendente en las semanas subsiguientes. La evolución de las variables monetarias y cambiarias continuará dominando la toma de decisiones de los agentes económicos.