La CGT marchó en «defensa de la industria nacional» con duras críticas a la gestión de Milei por el deterioro social - Política y Medios
09-10-2026 - Edición Nº6825

CONSEJO DIRECTIVO Y MOVILIZACIÓN SINDICAL

La CGT marchó en «defensa de la industria nacional» con duras críticas a la gestión de Milei por el deterioro social

11:43 |Bajo una masiva convocatoria que colapsó las arterias del microcentro porteño, la Confederación General del Trabajo (CGT) concretó su anunciada marcha en «defensa de la industria nacional» y contra el rumbo económico del Gobierno.

Con la consigna “las Malvinas son argentinas, la industria nacional también”, las columnas sindicales confluyeron frente a la Secretaría de Industria para repudiar la caída del empleo formal y el cierre de establecimientos fabriles. La movilización del movimiento obrero corporizó el malestar ante el impacto social del plan de ajuste. La conducción cegetista exigió un giro urgente en la política productiva.

Durante el acto central, los miembros del triunvirato conductor apuntaron contra la apertura indiscriminada de importaciones y la recesión generalizada que afecta a sectores clave como el textil, el metalúrgico y el automotriz. Los dirigentes gremiales advirtieron que la caída sostenida del consumo interno destruyó miles de puestos de trabajo registrados y pulverizó el poder adquisitivo de los asalariados. En sus duros discursos desde el palco, los referentes sindicales cuestionaron la falta de canales de diálogo con el Gabinete nacional. El sindicalismo ratificó su plan de lucha frente a la intransigencia oficial.

Desde los despachos de la Casa Rosada minimizaron el impacto político de la protesta y ratificaron que el modelo de estabilización fiscal y desregulación económica no sufrirá modificaciones. Voceros del Palacio de Hacienda sostuvieron que las medidas de fuerza responden a intereses sectoriales que buscan perpetuar esquemas de privilegios incompatibles con la modernización del mercado. En esa línea, el oficialismo desestimó las advertencias sobre una profundización de la crisis social. La administración central ratificó el rumbo sin concesiones al sindicalismo tradicional.

La masiva concentración contó con la adhesión de intendentes del conurbano, legisladores opositores y referentes de movimientos sociales que se sumaron al reclamo por la restitución de partidas alimentarias y la homologación de paritarias libres. El despliegue de las fuerzas de seguridad en torno al casco histórico garantizó el cumplimiento del protocolo de orden público, aunque se registr demoras severas en el tránsito vehicular de la zona bancaria. En este marco de tensión permanente, las bases gremiales endurecieron sus posturas internas. La pulseada callejera reconfigura el escenario político.

El desenlace de la movilización activó las alertas en el Consejo Directivo cegetista, que se reunirá en las próximas horas para evaluar los pasos a seguir de cara al cierre de año. Entre los dirigentes de mayor peso territorial no descartan convocar a un paro general si el Gobierno persiste en su negativa de reabrir discusiones paritarias sin techos salariales. Ante esta disyuntiva, la cúpula sindical debate la intensidad de las futuras medidas de fuerza. La confrontación laboral entra en su fase de mayor deliberación.

La jornada de protesta consumó un nuevo mojón en la escalada de conflictividad entre el sindicalismo organizado y la administración libertaria. La capacidad de resistencia de los gremios industriales marcará el termómetro político de las próximas semanas, en paralelo al debate legislativo por el Presupuesto y las reformas estructurales. Mientras tanto, las centrales obreras se mantienen en estado de alerta permanente. El pulso de la calle presagia un final de año agitado.

NEWSLETTER

Suscribite a nuestro boletín de noticias