Un informe del INDEC reveló el fuerte deterioro de los ingresos de la población y el avance de la brecha distributiva - Política y Medios
02-10-2026 - Edición Nº6818

CRISIS SOCIOECONÓMICA EN ARGENTINA

Un informe del INDEC reveló el fuerte deterioro de los ingresos de la población y el avance de la brecha distributiva

12:28 |Los datos oficiales correspondientes al segundo trimestre del año expusieron la crudeza del escenario social con una contracción real del poder adquisitivo. Según la medición oficial, el coeficiente que analiza la equidad distributiva mostró un retroceso interanual que consolida la concentración de los recursos.

La caída de las remuneraciones frente a la inflación acumulada golpeó con mayor dureza a los segmentos vulnerables y no registrados. Los analistas de la City advierten que la brecha salarial profundiza el fenómeno de los trabajadores que permanecen bajo la línea de indigencia. Las estadísticas oficiales volvieron a encender las alarmas entre las organizaciones sociales frente al impacto de los planes de ajuste.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer el informe de distribución del ingreso que arrojó estadísticas sumamente alarmantes para el tejido social. La encuesta ratificó que en un año se profundizó la desigualdad en toda la pirámide de la población urbana del país. La evolución de las variables económicas demostró que la estabilidad financiera pregonada por el Palacio de Hacienda sigue sin traducirse en un alivio concreto para los hogares de menores recursos. 

La principal conclusión estadística del relevamiento de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) determinó que la mitad de la población vive con menos de $16.666 por día. Este umbral diario responde a que la mediana del ingreso per cápita familiar se ubicó en apenas $500.000 mensuales. El dato adquiere una gravedad extrema si se lo contrasta con el valor de las canastas básicas, evidenciando el avance del empobrecimiento en los aglomerados urbanos. 

Por su parte, el coeficiente de Gini, la variable técnica que mide los niveles de concentración de la riqueza, pasó de 0,424 a 0,428 puntos en la comparación interanual. De esta manera, el indicador oficial confirmó que la disparidad en el reparto de recursos se agravó bajo el actual programa de reformas macroeconómicas. Al analizar la distribución por tramos, el 10% con mayores percepciones acumuló casi un tercio del total de los ingresos del país. 

La disparidad se vuelve todavía más evidente al observar que el decil más rico gana 13 veces más que el sector de menores recursos de la sociedad. Mientras el promedio per cápita de la parte más alta de la pirámide superó el millón seiscientos mil pesos, el estrato más bajo percibió una media inferior a los $125.000. Esta brecha de ingresos estructural refleja las dificultades que experimentan las familias para cubrir sus demandas básicas de alimentación y servicios. 

La asimetría laboral y la falta de aportes previsionales operan como los principales motores de la diferenciación socioeconómica. Según el INDEC, los asalariados informales sufrieron una caída real del 6,2% en sus ingresos durante el último año, lo que consolida el fenómeno de los trabajadores bajo la línea de pobreza. Quienes no cuentan con descuento jubilatorio perciben en promedio la mitad de los ingresos de un empleado registrado. 

Los datos de la distribución del ingreso completan el complejo panorama que dejó la tasa de pobreza en el 32,3% de la población para el cierre del primer semestre. Consultoras privadas de la City estiman que los ingresos no laborales, como las ayudas estatales y las jubilaciones mínimas, perdieron fuerza ante la suba de las tarifas de los servicios públicos. La persistente licuación del poder de compra continúa enfriando los niveles de consumo en el mercado interno. 

NEWSLETTER

Suscribite a nuestro boletín de noticias