El cierre de una histórica proveedora de piezas mecánicas profundiza el drama del empleo en el Conurbano - Política y Medios
02-10-2026 - Edición Nº6818

IMPACTO DE LA RECESIÓN INDUSTRIAL

El cierre de una histórica proveedora de piezas mecánicas profundiza el drama del empleo en el Conurbano

10:07 |La drástica caída en los niveles de patentamientos de vehículos cero kilómetro aceleró el cese de operaciones de empresas pymes ligadas a la cadena de valor automotriz. Los recortes de turnos en las terminales líderes arrastraron de forma directa a los fabricantes de componentes intermedios radicados en el territorio bonaerense.

La flexibilización para el ingreso de insumos terminados desde el exterior anuló la competitividad de las plantas de mecanizado tradicional de capitales nacionales. Desde las entidades gremiales advierten sobre un inminente efecto dominó si no se coordinan políticas públicas urgentes de protección de los puestos fabriles. La situación mantiene en vilo a comunidades enteras que dependen de la reactivación de las líneas de montaje.

La histórica fábrica autopartista CLAPP confirmó el cierre definitivo de sus instalaciones productivas localizadas en la localidad de Jeppener, dentro del partido bonaerense de Brandsen. La decisión empresarial, comunicada formalmente por los delegados de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), significará el despido total de los operarios que continuaban en funciones. La medida marca el fin de una trayectoria metalmecánica de más de siete décadas en la región. 

El detonante principal de la quiebra operativa fue el fuerte derrumbe productivo de la automotriz Peugeot, firma controlada por el conglomerado global Stellantis. Al desempeñarse como proveedora exclusiva de tapas de motor y sistemas mecánicos para la planta de El Palomar, la firma de Jeppener no resistió el recorte de turnos y las suspensiones masivas de la terminal de vehículos comerciales. La merma afectó de lleno las líneas de montaje de los modelos 208 y 2008. 

La debacle de la firma se había iniciado durante el primer tramo del corriente año, cuando la contracción de la demanda forzó una reducción del cincuenta por ciento de su plantilla de personal. Tras meses con gran parte de los operarios suspendidos bajo regímenes de garantía horaria, los directivos notificaron que las desvinculaciones laborales se harán efectivas en noviembre. El cierre total golpea el núcleo de una comunidad de apenas 2.400 habitantes. 

Desde la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC) expresaron su extrema preocupación y alertaron que las nuevas inversiones se vuelcan a la "CKDización", un formato industrial que prioriza el ensamblaje directo de piezas totalmente importadas. A esta distorsión competitiva se suma la fuerte presión tributaria del impuesto a los Ingresos Brutos, un gravamen provincial en cascada que no afecta a los componentes terminados que ingresan desde el puerto. 

La parálisis de la planta de Brandsen no representa un hecho aislado, sino que se suma al cierre reciente de Irauto, firma especializada en la fabricación de techos interiores que dejó en la calle a unos 80 trabajadores. En la misma línea compleja se encuentra la autopartista Pelzer System, afectada por la caída del ritmo de producción de la camioneta Amarok. El retroceso generalizado abarca tanto a las firmas de componentes plásticos como a las de forjado metalúrgico.

El escenario para el último trimestre del año se perfila sumamente adverso debido al enfriamiento de las ventas hacia los mercados del exterior y la creciente competencia de vehículos brasileños. Sindicatos y cámaras empresariales intentan consensuar un nuevo marco regulatorio binacional que incorpore incentivos fiscales específicos para blindar el componente nacional en cada unidad terminada. De lo contrario, advierten que la destrucción del entramado pyme local será irreversible. 

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