La resolución deja nuevamente vigente la derogación de la Ley de Tierras Rurales impulsada por el Poder Ejecutivo nacional. El fallo desbloquea la adquisición de hectáreas por parte de inversores y firmas extranjeras.
El pronunciamiento de los magistrados se centró en aspectos estrictamente procesales sin expedirse sobre la validez constitucional del megadecreto presidencial. En los fundamentos técnicos, la Corte remarcó que la entidad demandante no acreditó un perjuicio directo ni la existencia de un "caso o controversia" que habilite la acción colectiva. Asimismo, sostuvo que la soberanía territorial constituye una atribución estatal que no puede catalogarse como bien colectivo en el marco del artículo 43 constitucional. La doctrina sentada por el tribunal exige un caso concreto para habilitar la revisión judicial.
La decisión de la Justicia genera un fuerte impacto político al restituir un punto neurálgico del programa de desregulación impulsado por el Gobierno nacional. Meses atrás, el oficialismo había intentado incluir la flexibilización de los topes de propiedad privada en proyectos legislativos sin lograr los consensos parlamentarios necesarios. Con este fallo, quedan eliminadas las restricciones regulatorias que limitaban al quince por ciento la titularidad extranjera sobre tierras rurales por municipio o provincia. El sector inmobiliario rural celebra la reactivación de las operaciones comerciales suspendidas.
Por su parte, los representantes del CECIM La Plata y diversas organizaciones ambientalistas criticaron con dureza la resolución judicial y advirtieron sobre los riesgos geopolíticos de la medida. Las entidades sostienen que desproteger el dominio nacional sobre los recursos naturales y las zonas de frontera compromete la soberanía sobre el territorio y el control de los acuíferos. En ese sentido, anticiparon que evalúan recurrir a organismos internacionales para denunciar la vulneración de los derechos colectivos. El descontento social por la venta de campos promete reinstalarse en las calles.
En el ámbito del Congreso, bloques de la oposición parlamentaria analizan apurar el tratamiento del decreto en las comisiones para intentar su rechazo definitivo en el recinto. Diputados de la oposición remarcaron que el Máximo Tribunal dejó en claro que la norma puede ser derogada o ratificada por el Poder Legislativo. Sin embargo, la dispersión de votos en la Cámara Baja dificulta la consolidación de una mayoría que logre frenar la vigencia del articulado. El debate normativo mantendrá en vilo a las bancadas de todos los partidos políticos.
El nuevo marco legal reconfigura el escenario económico e inmobiliario para el sector agropecuario y los desarrollos energéticos en las provincias. De no mediar una intervención legislativa que revoque el DNU, la eliminación de topes acelerará el ingreso de fondos internacionales a la adquisición de suelo productivo nacional. Mientras se profundizan las lecturas jurídicas sobre la sentencia, los mercados siguen atentos el impacto de la medida. La soberanía sobre el dominio rural vuelve al centro del escenario nacional.