La gira comercial, que se venía coordinando para los primeros días de noviembre, quedó finalmente desestimada tras el regreso del mandatario provincial de su agenda de reuniones con inversores en Estados Unidos. La medida generó un fuerte malestar en las autoridades de la embajada del país asiático en Buenos Aires. El cambio de planes altera las prioridades internacionales de la provincia de Buenos Aires.
El motivo central esgrimido por los equipos técnicos para cancelar la travesía hacia Shanghái radica en el cruce de fechas con la inminente llegada del Sumo Pontífice al país. En el entorno del mandatario evaluaron que la distancia y la superposición de cronogramas le habrían impedido participar activamente de las actividades protocolares en territorio bonaerense. De esta forma, la gobernación optó por garantizar la presencia institucional en los eventos vinculados a la figura papal. El cálculo político priorizó el impacto local sobre las gestiones con el mercado asiático.
La abrupta cancelación del viaje cayó de forma desfavorable en la representación diplomática china en la Argentina. Fuentes del ámbito internacional señalaron que los diplomáticos asiáticos habían trabajado durante meses para cerrar acuerdos bilaterales y concretar encuentros con ejecutivos orientales en el marco de la feria comercial. Por este motivo, la marcha atrás de la delegación provincial deja en pausa diversos proyectos de financiamiento e inversión para la infraestructura bonaerense. El enfriamiento del vínculo diplomático causa preocupación en los sectores industriales.
En contraposición, la decisión del mandatario provincial se produce pocos días después de mantener encuentros de trabajo con representantes de fondos tenedores de bonos y tenedores de deuda en Nueva York. Aunque desde el entorno cercano al mandatario descartaron cualquier tipo de condicionamiento externo, diversos analistas leyeron el gesto como una reconfiguración pragmática del perfil internacional de la gestión. Sin embargo, la interrupción del diálogo de alto nivel pone en riesgo el flujo de capitales que la provincia buscaba captar. Las señales contrapuestas generan especulaciones en el ámbito económico nacional.
Desde la oposición legislativa salieron a cuestionar duramente la falta de previsibilidad en la conducción de las relaciones exteriores bonaerenses. Legisladores opositores señalaron que la cancelación de la comitiva oficial representa un papelón diplomático que perjudica a las empresas productoras locales que aspiraban a colocar sus productos en Oriente. Frente a estos duros reproches, los funcionarios de Calle 6 aseguraron que las misiones comerciales continuarán bajo la coordinación de segundas líneas del Gabinete provincial. La polémica parlamentaria se mantendrá viva en los próximos días.
El desenlace de esta suspensión obligará al equipo económico de la provincia a recomponer los lazos institucionales con la delegación asiática a fin de evitar un perjuicio permanente en el comercio exterior. A su vez, la permanencia de Axel Kicillof en el país le permitirá concentrar su atención en el escenario político local durante la visita papal. Mientras tanto, el sector exportador bonaerense evalúa las alternativas para mantener sus compromisos comerciales. El mapa de alianzas estratégicas internacionales entra en una etapa de revisión.