La disputa interna contrapone las intenciones de medir fuerzas en las urnas frente a la preferencia por un acuerdo de cúpulas. Desde el espacio liderado por el mandatario provincial presionan para garantizar la realización de elecciones internas, confiados en el respaldo del aparato territorial. Por el contrario, los sectores afines al cristinismo y al massismo favorecen una síntesis negociada de antemano para preservar la unidad y repartir espacios. La indefinición sobre la ley electoral añade tensión a la discusión.
El escenario nacional ejerce una presión directa sobre las pretensiones de los caciques comunales de la provincia. La eventual eliminación o modificación de las PASO obligaría a reconfigurar los armados locales y a rever los desdoblamientos en los distritos clave. Ante este dilema, la dirigencia bonaerense intensifica las maniobras en el territorio para mantener la iniciativa política. El margen de maniobra de la conducción provincial quedará sujeto a las decisiones que adopte el Congreso.
A la par de las discusiones por las listas, los dirigentes cruzan reclamos sobre gobernabilidad y representación en las instituciones clave. La distribución de lugares en organismos decisivos y el reparto de la nómina legislativa forman parte del mismo paquete de conversaciones que encararán las partes. Pese a los gestos de acercamiento en encuentros recientes, la desconfianza entre los espacios se mantiene alta, impidiendo un anuncio conjunto en el corto plazo.
La necesidad de sostener un discurso opositor firme encuentra su mayor desafío en conciliar las diferencias metodológicas entre los distintos espacios del PJ. Mientras algunos sectores aceleran las giras federales para consolidar una alternativa con perfil renovado, la conducción partidaria exige priorizar la contención de las bases. El impacto de los indicadores socioeconómicos condicionará el margen para sostener esta paridad interna.
El desenlace de las conversaciones pactadas para los próximos meses marcará de forma definitiva las alianzas que competirán en el próximo turno electoral. Si no se alcanza una síntesis consensuada antes del plazo fijado, la definición mediante elecciones primarias será inevitable para dirimir la conducción del frente. Las definiciones que se adopten en mayo terminarán de trazar el mapa político del peronismo bonaerense.