Las cifras oficiales revelan un crecimiento sostenido que posiciona a la jurisdicción patagónica como el sostén indispensable del abastecimiento nacional. El incremento en el volumen extraído abre las puertas a una agresiva agenda de saldos exportables hacia mercados externos. Este dinamismo en el segmento del crudo compensa con creces el declive natural que registran las áreas de explotación tradicional en el resto del país.
La actividad hidrocarburífera provincial anotó una marca que modifica el tablero económico y redefine las proyecciones financieras del sector para el cierre del año. Neuquén registró una producción promedio de 685.316 barriles de petróleo por día, alcanzando un máximo histórico que representa un salto del 25,1% en la comparación interanual. El incremento mensual consolidó un avance del 4,05% respecto de los niveles de julio, ratificando la aceleración de las inversiones en infraestructura de perforación.
La extraordinaria performance operativa encuentra su fundamento exclusivo en el rendimiento técnico de las concesiones no convencionales que operan sobre la roca madre. El desarrollo del shale oil aportó 668.414 barriles diarios, una cifra monumental que equivale al 97,54% de todo el crudo extraído en el territorio provincial. Este segmento funciona como el verdadero reactor de la cuenca, desplazando por completo a la extracción tradicional y cambiando la matriz de costos de las compañías asociadas.
El salto volumétrico estuvo traccionado por bloques específicos que mostraron rendimientos excepcionales gracias a la conectividad de nuevos pozos horizontales de largo alcance. Las áreas de Bandurria Sur y Loma Campana lideraron el ranking de aportes netos al sistema de transporte, sumando miles de barriles diarios a la oferta global. A estos yacimientos insignia se acoplaron bloques en pleno desarrollo como Rincón de Aranda, los cuales validaron las millonarias apuestas tecnológicas de las principales operadoras globales.
La supremacía neuquina en la generación de fluidos tiene un impacto directo sobre la balanza comercial y el autoabastecimiento del entramado productivo de la Argentina. La provincia aportó el 74% de todo el petróleo extraído a nivel nacional, un liderazgo que empujó el total país hasta un récord de 926.925 barriles diarios. Con las refinerías domésticas operando a tope con un promedio de 500.000 barriles por jornada, la diferencia remanente se destina de forma directa a la exportación por vías marítimas y ductos transandinos.
En contraposición al desempeño del crudo, el segmento del gas natural mostró un comportamiento dispar que refleja las variables comerciales de la temporada invernal. La producción de gas promedió los 115,47 millones de metros cúbicos por día, evidenciando un retroceso del 2,2% en comparación con el mes inmediato anterior. Esta merma técnica responde a la lógica estacional del consumo residencial, aunque la comparación interanual arrojó un saldo positivo del 2,07% por encima de los registros previos.
La consolidación del polo productivo de la Patagonia coloca al sector a un paso de cumplir metas estratégicas que históricamente parecían inalcanzables. La meta del millón de barriles diarios se transformó en un objetivo cercano para las empresas integradas, sujetas ahora a la velocidad con la que se completen las obras de ampliación de los oleoductos troncales. El éxito de esta etapa dependerá de la estabilidad de las reglas de juego y de la capacidad de evacuación hacia las terminales portuarias atlánticas.