El ducto troncal, diseñado para la operadora Oleoductos del Valle (Oldelval), se extiende a lo largo de 207 kilómetros y permitirá destrabar el cuello de botella que condicionaba el incremento de extracción de crudo no convencional en el norte de la formación energética. Tras completar este hito en los plazos estipulados, la constructora ingresa en la fase final de pruebas operativas e integración de sistemas. La entrada en operaciones, proyectada para fines de año, coincide con un escenario de precios internacionales en alza que dinamiza los saldos comerciales del sector.
La obra civil demandó un complejo despliegue logístico y operativo para unir un trazado de 24 pulgadas de diámetro que vincula la zona de Puesto Hernández, en Neuquén, con las instalaciones de Allen, en Río Negro. De acuerdo con las especificaciones técnicas del consorcio a cargo del tendido, el nuevo oleoducto agregará 35.000 metros cúbicos diarios de capacidad de evacuación al sistema troncal actual. Esto permitirá elevar el transporte global del área desde los 20.400 actuales hasta alcanzar un tope regulado de 55.400 metros cúbicos por jornada.
El cumplimiento del cronograma contractual representó un alivio para las compañías petroleras que operan en los bloques septentrionales del yacimiento, cuya producción física ya rozaba el techo de la infraestructura disponible. La escasez de espacio en las tuberías existentes se había consolidado como el principal limitante para la expansión de los pozos ya perforados y conectados. El ducto garantizará el transporte continuo del crudo extraído hacia los nodos logísticos que alimentan a las principales destilerías locales y a las terminales portuarias de embarque de ultramar.
La ejecución del tendido movilizó una masiva estructura de operarios y maquinaria pesada, alcanzando un pico de contratación directa simultánea cercano a los 850 profesionales dedicados a la traza. Para acelerar los tiempos en el terreno, se implementó una combinación de sistemas que incluyó plantas fijas de doble junta y equipos de soldadura semiautomática en el frente de obra. En total se completaron 17.250 uniones soldadas a lo largo del recorrido, requiriendo superar más de 70 cruces especiales sobre arroyos, rutas e infraestructuras preexistentes en las provincias patagónicas.
El avance de Duplicar Norte se acopla a un conjunto de obras de infraestructura energética de gran envergadura financiadas por el sector privado que transformarán el perfil comercial del país durante el próximo año. El salto exportador proyectado por la industria hidrocarburífera apunta a posicionar a la Argentina como un proveedor de crudo confiable con miras a despachar un millón de barriles diarios para el final de la década. La ampliación de los sistemas de transporte de petróleo resulta clave para sostener la balanza comercial superavitaria y generar un ingreso permanente de divisas.
Los consultores del sector energético estiman que la finalización de los trabajos estructurales en los plazos previstos permitirá mitigar las restricciones operativas que caracterizaron el último tramo de la actividad hidrocarburífera regional. La atención de las operadoras se vuelca ahora hacia la finalización de las plantas de bombeo adicionales y la integración final a la red troncal de transporte. El éxito del plan productivo de Vaca Muerta dependerá exclusivamente de la puesta en marcha efectiva de este y otros tendidos complementarios que agilicen la salida hacia el Océano Atlántico.