Llaryora congela un nuevo juego de azar para evitar cortocircuitos con la Iglesia Católica - Política y Medios
12-09-2026 - Edición Nº6798

Llaryora congela un nuevo juego de azar para evitar cortocircuitos con la Iglesia Católica

10:38 |La decisión del oficialismo provincial de postergar una iniciativa de la Lotería de Córdoba expone el extremo cuidado del Gobierno frente a los sectores eclesiásticos locales. El gobernador mediterráneo ordenó frenar el lanzamiento comercial de una nueva raspadita oficial con el objetivo de preservar la armonía institucional con el arzobispado.

La determinación se produce en la antesala de la histórica visita apostólica del papa León XIV a la provincia, programada para el próximo mes de noviembre. Desde el entorno del mandatario cordobés entienden que avanzar con incentivos al juego lúdico alteraría el clima de cooperación construido de cara al evento religioso. De esta manera, el Ejecutivo prefiere priorizar los dividendos políticos de la foto con el Sumo Pontífice por sobre la recaudación inmediata.

La decisión de congelar el nuevo producto oficial se tomó de manera directa en el seno de la administración central de El Panal. El lanzamiento de la raspadita de la Lotería de Córdoba quedó suspendido por tiempo indeterminado para esquivar críticas directas de la Pastoral Social. Fuentes del oficialismo admiten que Martín Llaryora busca blindar su relación con las máximas autoridades de la Iglesia en este tramo del año. 

El principal factor de moderación para el esquema provincial es el cardenal y arzobispo local, Ángel Rossi. El religioso mantiene una postura históricamente dura contra el juego y fue un férreo opositor a las leyes de apuestas online. En el llaryorismo recuerdan que Rossi calificó al juego virtual como un casino en las manos de los adolescentes, abriendo una grieta que hoy se intenta sanar.

La preparación del terreno para recibir al Santo Padre unificó las agendas de los diferentes ministerios y agencias cordobesas. El arribo de León XIV, que recorrerá la capital provincial junto a Luján y Buenos Aires, es visto como un hito de enorme trascendencia de gestión. La provincia coordina un megaoperativo de seguridad y logística que requiere obligatoriamente del visto bueno y el trabajo conjunto del clero local. 

En términos electorales, el cordobesismo observa la visita del Pontífice como una plataforma clave para consolidar la imagen del gobernador. Los sondeos previos muestran un escenario favorable, ubicando a Llaryora como el principal candidato de cara al 2027 en territorio mediterráneo. Una vidriera masiva y una recepción exitosa de turistas extranjeros fortalecerían las aspiraciones de reelección del peronismo local. 

Por su parte, los armadores políticos del oficialismo cordobés planean utilizar el clima posterior a la visita papal para definir las estrategias electorales gruesas. Apenas concluyan las jornadas religiosas de noviembre, comenzarán a definirse los nombres de las listas legislativas y el calendario de votación definitivo. Evitar cualquier foco de conflicto con la comunidad católica resulta vital para no alterar los planes de las mesas de conducción. 

El gran desafío del Ejecutivo será balancear el bache de ingresos fiscales que supone postergar las innovaciones lúdicas de la provincia. Sin embargo, la premisa de no generar ruidos molestos en el diálogo interreligioso prevalece de manera absoluta en el corto plazo. El futuro del juego estatal quedará supeditado al escenario político que se configure una vez que el Papa abandone el suelo argentino. 

NEWSLETTER

Suscribite a nuestro boletín de noticias