Durante la defensa del proyecto para reformar la Carta Orgánica de la autoridad monetaria, el titular de la entidad rompió el hermetismo y ubicó los activos en territorio helvético. Sin embargo, la bancada opositora desestimó de inmediato la versión oficial exhibiendo un reporte técnico que contradice las afirmaciones del funcionario. La tensión parlamentaria amenaza con desarticular los acuerdos políticos que el oficialismo hilvanaba para sesionar de cara a los próximos días. El kirchnerismo ya formalizó una ampliación de denuncia penal contra la conducción económica acusándola de falsear datos públicos.
El presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Santiago Bausili, se presentó ante las comisiones del Senado de la Nación para defender las modificaciones regulatorias que impulsa el Poder Ejecutivo. En medio de las insistentes preguntas de la oposición por las 13 toneladas de metal giradas al exterior en 2024, el funcionario reveló que el oro argentino se encuentra depositado en Suiza, bajo la órbita del Banco Internacional de Pagos (BIS). Según su argumento, la maniobra se ocultó para evitar maniobras especulativas del mercado en contra del país.
La respuesta de la oposición fue fulminante y expuso al jefe de la entidad monetaria a un clima de extrema hostilidad. La senadora de Unión por la Patria, Juliana di Tullio, lo acusó abiertamente de "mentiroso" en la cara y aseguró que las planillas oficiales ubican físicamente los lingotes en el Bank of England, con sede en la ciudad de Londres. El bloque peronista sostuvo que el Gobierno intenta disfrazar un potencial peligro de embargo detrás de una supuesta estrategia de refinamiento y mejora en la calidad del activo financiero.
El contraataque legislativo se basó en una comunicación oficial emitida de manera reciente por la Auditoría General de la Nación (AGN). De acuerdo con el informe remitido por el organismo de control que conduce Juan Manuel Olmos, es falso que las revisiones técnicas de los últimos ejercicios hayan concluido sin objeciones sustanciales. La oposición denunció que el balance del año 2025 no fue aprobado y que las autoridades del Banco Central impidieron sistemáticamente el ingreso de los peritos para certificar la trazabilidad física del metal.
Para el arco opositor, las trabas informativas aplicadas por los equipos de Luis Caputo y Bausili guardan una relación directa con las intenciones de fondo del Palacio de Hacienda. Los legisladores advierten que la reforma busca habilitar el uso de las reservas de oro como garantía líquida para la obtención de nuevos créditos internacionales, una práctica expresamente vedada por la legislación actual. La sospecha principal radica en saber si el patrimonio soberano ya fue afectado contractualmente antes de que el Congreso convalide el nuevo marco normativo.
Frente al duro cuestionamiento de los senadores, Bausili optó por bajarle el tono a la polémica y acusó a los dirigentes del peronismo de montar un relato de ficción. "Parece atractivo armar una conspiración o una novela", ironizó el funcionario ante el plenario de comisiones, ratificando que el procedimiento administrativo se encuentra debidamente respaldado en las actas secretas de la institución. El presidente del Central asimiló el movimiento a un simple canje técnico de billetes deteriorados por ejemplares de curso moderno.
A pesar de que el oficialismo logró imponer un dictamen de mayoría con el respaldo del PRO y sectores de la UCR, el estallido del conflicto puso en jaque la sesión prevista para la próxima semana. El peronismo ya anticipó que exigirá una nueva citación obligatoria del funcionario amparándose en el artículo 10 de la Carta Orgánica vigente. La judicialización del debate en los tribunales federales de Comodoro Py promete congelar los consensos precarios en una Cámara Alta donde el oficialismo no tiene margen para perder aliados.