El alcalde porteño aprovechó la audiencia formal para transmitir formalmente su aspiración de celebrar una audiencia privada con la máxima autoridad de la Iglesia católica durante su estadía. Con este gesto político, la administración de la capital busca posicionarse de manera central en la recepción del evento religioso más trascendental de las últimas décadas.
El encuentro institucional se llevó a cabo en las instalaciones de la Nunciatura Apostólica, marcando la primera cita oficial entre el mandatario local y monseñor Michael Wallace Banach. El diplomático estadounidense asumió recientemente la conducción de la delegación de la Santa Sede en el país, enfrentando el desafío inmediato de encabezar la comitiva encargada de los preparativos para la comitiva vaticana.
Durante las deliberaciones, el jefe de Gobierno estuvo acompañado por una comitiva reducida de su gabinete estratégico, integrada por el secretario General y de Relaciones Internacionales, Fulvio Pompeo, junto a la directora general de Cultos, Pilar Bosca. Los funcionarios locales repasaron los distintos escenarios públicos de la ciudad que podrían albergar las ceremonias masivas y los encuentros ecuménicos previstos en el borrador de la agenda oficial.
El objetivo de máxima de las autoridades porteñas es declarar al ilustre visitante como Ciudadano Ilustre y proceder a entregarle la Llave de la Ciudad en un acto de alto valor simbólico. Macri calificó el acontecimiento como un hecho de magnitud histórica inédita para la actual generación de habitantes, recordando que la geografía de la capital no albergaba las actividades oficiales de un Papa desde la recordada visita que efectuó Juan Pablo II en el año 1987.
La agenda preliminar coordinada desde Roma estipula que el papa León XIV desarrollará sus actividades pastorales en el país entre el 8 y el 11 de noviembre. El itinerario oficial del viaje apostólico contempla además un despliegue diversificado que incluirá paradas y misas comunitarias tanto en los partidos de la provincia de Buenos Aires como en la provincia de Córdoba, antes de continuar su viaje hacia Perú.
Por su parte, el nuncio apostólico ponderó el espíritu de colaboración manifestado por las autoridades locales y ratificó la conveniencia de articular un esquema de cooperación multisectorial entre la Nación y las provincias. En los próximos días se sumarán a las mesas de trabajo técnico los equipos de las carteras de seguridad federales, previendo que las jornadas de peregrinación convocarán a cientos de miles de fieles de toda la región.
El jefe de Gobierno concluyó el encuentro ratificando el compromiso de la ciudad con los valores de la convivencia pacífica, el diálogo interreligioso permanente y la libertad de culto. El éxito organizativo del acontecimiento representará no solo una vidriera internacional fundamental para la gestión, sino también una oportunidad para robustecer el aporte de las comunidades de fe en el entramado social, educativo y comunitario de los barrios.