El legislador cuyano busca liderar una renovación con impronta federal y exige que el candidato definitivo del espacio surja de un debate democrático y no de un acuerdo de cúpulas. La jugada del sanjuanino acelera los tiempos en el principal frente opositor, donde los distintos sectores regionales ya diagraman sus propias estrategias de posicionamiento territorial.
El armado político del peronismo nacional ingresó en una etapa de discusiones a cielo abierto mucho antes de lo previsto por sus propios armadores. Durante un encuentro político con dirigentes de su sector, el senador nacional Sergio Uñac anunció formalmente que competirá por la candidatura a la Casa Rosada. La decisión del legislador sanjuanino busca romper con la parálisis discursiva que atraviesa la principal fuerza de la oposición parlamentaria.
Para apuntalar sus aspiraciones, el exmandatario provincial exigió la urgente democratización de las estructuras de toma de decisiones del Partido Justicialista. Uñac reclamó formalmente definir un mecanismo interno transparente para elegir al candidato definitivo del PJ, sepultando la metodología histórica de las designaciones unilaterales. El senador considera que la base electoral peronista necesita convalidar liderazgos modernos surgidos del voto directo de los afiliados.
La propuesta del dirigente cuyano apunta a un fuerte recambio generacional y geográfico que ponga fin al centralismo del AMBA. En sus declaraciones más recientes, Uñac instó a los gobernadores de las provincias productivas a "blanquear" sus intenciones electorales sin demoras. Según su visión, postergar la conformación de los equipos técnicos del peronismo federal le regala una ventaja estratégica invaluable al oficialismo libertario.
Por otro lado, la irrupción del sanjuanino profundiza los cortocircuitos con el ala ligada al kirchnerismo del Área Metropolitana de Buenos Aires. En los despachos parlamentarios del Congreso de la Nación, el planteo de internas libres generó inmediatas reservas en los bloques duros, quienes prefieren resguardar los tiempos de negociación institucional. Las facciones mayoritarias de la provincia de Buenos Aires miran de reojo cualquier movimiento que licúe el poder de los sectores bonaerenses.
A pesar de los cuestionamientos de los sectores tradicionales de la estructura justicialista, los equipos de campaña del sanjuanino ya diseñan giras por el interior. La estrategia del senador se centrará en tejer acuerdos territoriales con las ligas de intendentes y sindicalistas desencantados con la actual conducción. Uñac confía en que la demanda de una alternativa moderada y de perfil netamente federal traccionará los apoyos necesarios en el centro y norte del país.
Las próximas reuniones del Consejo Federal del PJ resultarán cruciales para medir el verdadero eco del reclamo del sanjuanino entre sus pares. Si los presidentes de los distritos provinciales deciden ignorar los pedidos de democratización interna, el peronismo arriesga una fragmentación masiva en las urnas. La pulseada por la renovación del histórico movimiento justicialista acaba de dar su primer paso formal hacia la batalla electoral.