El panorama político dentro de La Libertad Avanza sumó un nuevo capítulo de máxima tensión tras conocerse la situación de José Velis. El titular de la Dirección General de Aduanas (DGA), un hombre de extrema confianza de Santiago Caputo, quedó en el centro de versiones cruzadas sobre su continuidad. La novedad sacudió las estructuras gubernamentales debido al peso estratégico que tiene el control de las terminales operativas del comercio exterior del país.
Por un lado, la versión formal emitida por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) indica que el funcionario solicitó un permiso laboral. Según esta línea, Velis se ausentará de sus funciones por un plazo de dos semanas por razones estrictamente personales. Sin embargo, desde los despachos de la Casa Rosada se encargaron de deslizar que no hay modificaciones definitivas confirmadas en el organigrama actual.
En la vereda de enfrente, importantes operadores políticos y medios nacionales afirman de manera tajante que el ciclo del director está cumplido. Sostienen que el jefe de la Aduana presentó su renuncia indeclinable el pasado lunes por la tarde. Quienes defienden esta teoría aseguran que la licencia otorgada es simplemente una transición elegante para dilatar el anuncio del quiebre definitivo en la estructura.
Detrás de este fuerte cortocircuito administrativo se esconde la descarnada puja por el territorio estatal. La salida de Velis es interpretada de forma unánime como un avance estratégico de Karina Milei sobre las áreas controladas por Caputo. El asesor presidencial, que supo concentrar un poder casi absoluto, viene cediendo casilleros clave frente al armado político que lidera la hermana del mandatario junto a sus aliados.
A la par de la disputa por el poder real, la gestión de Velis venía acumulando algunos focos de conflicto interno. El organismo sufrió un fuerte ajuste con casi 1.500 bajas de personal técnico que complicaron la operatoria habitual en las fronteras. Asimismo, una reciente auditoría de la SIGEN detectó graves fallas de seguridad en el sistema de videovigilancia aduanera, lo que resintió la relación con el Ministerio de Seguridad.
En caso de confirmarse la baja definitiva del funcionario de 67 años, la atención se trasladará de inmediato a la designación del sucesor. En las últimas horas comenzó a sonar con fuerza el nombre de Andrés Kunisz, actual subdirector de Control del organismo, para asumir la conducción. La definición de este puesto clave marcará el nuevo termómetro de fuerzas entre las dos facciones que hoy se disputan la conducción del día a día oficialista.