El bloque que encabezó el podio de crecimiento fue Cruz de Lorena, operado por la compañía Shell, el cual sumó un extra de 5.705 barriles por día a sus registros. La firma internacional pisó con fuerza el acelerador en sus operaciones, consolidando su rol estratégico dentro de la cuenca neuquina y traccionando con éxito un salto productivo que impactó directo en los números finales de la provincia.
En la segunda posición se ubicó Bajo del Choique - La Invernada, con un aporte de 5.452 barriles diarios adicionales. Esta área está bajo el mando de Pluspetrol, firma que aceleró el desarrollo del yacimiento tras adquirir los activos locales de ExxonMobil hacia finales de 2024. El rápido despliegue técnico sobre la zona demuestra el enorme potencial de sus reservas de crudo no convencional.
El tercer lugar del crecimiento mensual le correspondió a Bajada del Palo Este, perteneciente a Vista Energy, la petrolera conducida por Miguel Galuccio. El bloque sumó una cuota de 3.176 barriles diarios, apalancado en la estrategia de la compañía de conectar pozos de manera veloz para capitalizar las altas cotizaciones que ofrece actualmente el mercado exportador de hidrocarburos.
La operadora Pan American Energy (PAE) se encargó de sellar la lista de incrementos a través de dos de sus principales yacimientos no convencionales. Por un lado, el área Lindero Atravesado incorporó 2.910 barriles diarios, mientras que de forma paralela el bloque Coirón Amargo Sureste sumó otros 2.408 barriles diarios, cerrando el top de las cinco zonas que empujaron el auge petrolero.
Este incremento constante de barriles vuelve a poner el foco del sector energético sobre la capacidad de evacuación de los oleoductos. Mientras empresas como Oldelval completan obras clave de repotenciación del sistema para evitar cuellos de botella inmediatos, la industria aguarda la futura puesta en marcha del megaproyecto Vaca Muerta Oil Sur, el cual abrirá un horizonte exportador masivo para el país.