La información forense recuperada contradice de forma abierta las versiones exculpatorias ensayadas inicialmente por la militancia libertaria en las plataformas digitales del país. Los elementos recopilados por los investigadores sugieren una participación activa en la planificación logística del violento episodio bajo investigación penal.
El foco de la atención judicial se centra ahora en el contenido de una serie de conversaciones de mensajería instantánea recuperadas por la Policía de Bolivia. De acuerdo con las actas de la pericia, Fernando Cerimedo mantuvo un intercambio de chats sumamente comprometedores con un usuario que se encontraba agendado en su lista de contactos bajo las iniciales de "ECG".
Los diálogos obtenidos de la aplicación WhatsApp exponen una coordinación minuciosa entre los involucrados durante las horas previas y posteriores al ataque armado contra la abogada Nadia Beller. Los fiscales de la causa evalúan que el tono y los términos utilizados en los mensajes descartarían cualquier posibilidad de un desconocimiento de los hechos por parte del consultor.
Asimismo, los peritos informáticos detectaron un archivo de bloc de notas almacenado de forma local en la memoria interna del teléfono celular que encendió todas las alarmas. El escrito digital contiene directivas explícitas sobre el manejo de la situación, destacándose una alarmante anotación manuscrita que reza textualmente: "O la eliminamos ya o estamos jodidos", según las fuentes.
Esta frase contundente, que coincide temporalmente con la etapa más delicada de las disputas internas del operador mediático en Santa Cruz de la Sierra, es considerada por los investigadores como la prueba reina de la tentativa de femicidio. La fiscalía argumenta que la nota demuestra una clara intencionalidad de silenciar a la víctima debido a la información sensible que manejaba.
Por su parte, los abogados defensores del dueño de La Derecha Diario intentan impugnar la validez del procedimiento técnico y exigen la nulidad del informe de la Policía de Bolivia. Sostienen en sus escritos que se violó la cadena de custodia del dispositivo electrónico y que los mensajes de texto pudieron haber sido manipulados de forma externa tras la detención.
Para finalizar, el avance de la investigación en los tribunales del país vecino debilita la estrategia de contención política implementada desde los despachos oficiales de la Casa Rosada. A medida que los detalles forenses salen a la luz pública, el respaldo presidencial en redes sociales queda expuesto ante una acumulación de pruebas que complican de forma irreversible el futuro del estratega.