La controversia escaló con rapidez en los despachos oficiales y corporativos al ponerse sobre la mesa números que exponen una brecha comercial alarmante. El gobernador aseguró que los usuarios chilenos pagan actualmente hasta quince dólares por el gas que desde los yacimientos de Neuquén podría despacharse a un valor real de apenas seis dólares en boca de pozo.
Esta diferencia tarifaria exorbitante, según la visión del Ejecutivo provincial, responde de forma exclusiva a los peajes y sobrecostos impuestos por la firma que opera el tendido. Para la administración neuquina, estos valores actúan como un embudo logístico que asfixia la competitividad de los productores locales y frena un ingreso genuino y masivo de divisas extranjeras.
En el centro del conflicto se ubica la puja por determinar quién tiene la potestad de controlar las rutas de exportación de Vaca Muerta. El gobierno de la provincia litoraleña reclama un rol fiscalizador mucho más activo y una revisión profunda de las concesiones de transporte vigentes, argumentando que las actuales condiciones fueron pactadas bajo esquemas de mercado obsoletos.
Por el lado de la multinacional aludida, las primeras reacciones informales en el sector privado defienden la estructura de costos basándose en las millonarias inversiones de riesgo realizadas. Las empresas sostienen que los contratos internacionales de largo plazo garantizan la estabilidad jurídica del sistema, advirtiendo que cualquier modificación unilateral de las reglas tarifarias dañaría gravemente la confianza de futuros inversores.
No obstante, los equipos técnicos de la provincia petrolera ya preparan informes detallados de la capacidad de transporte para elevar la discusión al plano nacional. Consideran que el actual cuello de botella frena los planes de ampliación previstos e impide que la Argentina se consolide como el principal y más confiable proveedor energético del Cono Sur en el mediano plazo.
Para finalizar, la ofensiva neuquina marca el inicio de una batalla política y legal que promete sumar nuevos capítulos en las próximas semanas. Con la producción en niveles récord, la discusión por el precio final del transporte determinará si el gas regional se transforma en una palanca de integración regional o queda atrapado en los intereses comerciales de los operadores de la red.