El posicionamiento del legislador cuyano buscó trazar una diagonal constructiva en medio de las tensiones que atraviesen los socios fundadores de la unión aduanera. Uñac defendió la necesidad de consolidar un Mercosur dinámico que funcione como plataforma de atracción para inversiones productivas y la firma de acuerdos comerciales inteligentes. Sin embargo, el dirigente remarcó que esta apertura exterior debe estructurarse bajo un estricto principio de reciprocidad, protegiendo de manera prioritaria el entramado industrial, los puestos de trabajo locales y los recursos naturales de las provincias.
La propuesta discursiva del sanjuanino apuntó a elevar la discusión comercial por encima de las recurrentes disputas partidarias que caracterizan a la política doméstica. Según su visión, la vinculación y la integración internacional deben ser consideradas verdaderas políticas de Estado que trasciendan los mandatos gubernamentales de turno. Con este planteo, buscó diferenciar su plataforma federal de los giros drásticos que aplica el Poder Ejecutivo, exigiendo pautas de previsibilidad institucional que permitan proyectar alianzas comerciales con metas a mediano y largo plazo.
En ese sentido, el llamado a la concertación regional incluyó una fuerte crítica entrelíneas hacia los sesgos ideológicos que tiñen la agenda exterior de Balcarce 50. Uñac sostuvo que el pragmatismo económico debe imponerse por encima de las diferencias y afinidades políticas puntuales que puedan mantener los mandatarios de la región. Para el senador nacional, clausurar canales de diálogo estratégicos con socios comerciales históricos por simples diferencias doctrinarias representa un error táctico severo que termina afectando el ingreso de divisas genuinas a los sectores productivos del interior.
La jugada comunicacional del exmandatario provincial forma parte de su silencioso proceso de instalación como una de las opciones de recambio con proyección federal dentro del PJ. Al estructurar su mensaje alrededor de la producción y el federalismo, Uñac busca capturar la atención del voto independiente de centro y de los sectores pymes que miran con desconfianza la polarización extrema vigente. Esta diplomacia de perfil moderado le permite tejer lazos con terminales políticas del exterior y consolidar un espacio propio distanciado de las expresiones metropolitanas más radicalizadas del frente opositor.
La preocupación por la pérdida de competitividad de las economías regionales frente al actual esquema cambiario también formó parte de los fundamentos de su planteo. El legislador advirtió que el sector exportador del interior necesita mercados de cercanía consolidados para amortiguar los costos logísticos y la caída del consumo interno en el mercado local. El diseño de aranceles comunes y la facilitación del tránsito aduanero dentro del bloque resultan vitales para sostener la rentabilidad de complejos clave como la vitivinicultura, la olivicultura y los desarrollos mineros no metalíferos de las provincias cordilleranas.
Finalmente, el avance de las negociaciones de las listas legislativas del año próximo obliga a las diferentes tribus del peronismo a explicitar sus modelos de país. La defensa del multilateralismo y la integración regional propuesta por el sanjuanino funciona como un claro contrapeso conceptual al libre mercado absoluto que promueven los libertarios. La resolución de esta puja discursiva será determinante para definir si el frente opositor logra estructurar una alternativa creíble y competitiva que logre sintonizar con las demandas de desarrollo del interior productivo.