El análisis pormenorizado de las variables cambiarias demostró el fuerte impacto que tuvo la flexibilización de las restricciones aplicadas por el Ministerio de Economía. De acuerdo con el CESO, la estrategia oficial de liberación de acceso al mercado cambiario permitió que la compra de dólares para ahorro trepara a 12.957 millones de dólares en lo que va del año. Esta constante formación de activos externos por parte de los hogares actuó como un drenaje permanente que compitió en forma directa con las divisas genuinas que ingresaron por la exportación de hidrocarburos.
A este panorama de dolarización minorista se le sumó un fuerte componente vinculado con las corporaciones multinacionales que operan en el país. Las empresas extranjeras giraron 3.245 millones de dólares al exterior en concepto de dividendos durante los últimos doce meses. La posibilidad de remitir utilidades acumuladas fue presentada por la conducción económica como una señal de normalización cambiaria y un incentivo para atraer capitales, pero en la práctica representó una de las mayores vías de salida para las reservas.
El mapa de los sectores beneficiados con el acceso a la moneda dura exhibe una altísima concentración en aquellos rubros encuadrados dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). El informe destaca que las petroleras y las firmas mineras encabezaron la remisión de utilidades, aprovechando la flexibilización de los controles aduaneros y cambiarios. De esta manera, el salto productivo de la cuenca neuquina terminó funcionando como el principal sostén financiero de un esquema que prioriza el desinterés por el circuito productivo local.
Por el lado de la gestión pública, el argumento oficial insiste en que estas medidas son indispensables para recrear la confianza de los mercados internacionales. Desde la óptica del Palacio de Hacienda, abrir el grifo para las empresas que no generan divisas busca estimular la captación de depósitos bancarios en dólares mediante el ofrecimiento de mejores tasas de interés. Sin embargo, la oposición y diversos analistas independientes alertan que esta dinámica repite viejos errores históricos de la matriz externa nacional, donde los dólares excepcionales terminan financiando la salida de capitales.
Finalmente, las conclusiones del estudio plantean un severo interrogante sobre la sustentabilidad de la política cambiaria frente a los compromisos de deuda del próximo año. Aunque el crecimiento de los hidrocarburos permite proyectar un saldo comercial energético inédito, la falta de acumulación de reservas reales expone una fragilidad estructural preocupante. Con los vencimientos internacionales en el horizonte, el debate económico se concentra en definir si los recursos de Vaca Muerta deben blindar las arcas del Estado o seguir abasteciendo la demanda privada de divisas.