La reactivación de los canales de diálogo político formal, coordinada de primera mano por delegados de extrema confianza de ambos sectores, sirvió para intentar reconstruir los puentes de confianza dañados. En la planta baja de Balcarce 50, se dieron cita el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el subsecretario Eduardo “Lule” Menem, en representación directa de la jefa del partido oficialista. Por el lado de la estructura amarilla, asistieron el jefe de la bancada de diputados, Cristian Ritondo, y el secretario partidario Fernando de Andreis, bajo el expreso mandato de preservar la autonomía de su partido. Karina Milei exige apoyo legislativo previo en el Congreso como condición innegociable para destrabar los acuerdos.
La principal moneda de cambio que puso sobre la mesa el oficialismo para destrabar el recelo amarillo incluye el reflote de proyectos de ley históricos de la autoría del bloque aliado. El Poder Ejecutivo nacional se comprometió a facilitar el tratamiento inmediato en las comisiones de iniciativas postergadas como las normativas de electromovilidad y regulación de banquinas. A cambio de este guiño técnico, la Casa Rosada reclama el respaldo corporativo de las bancadas que conduce Ritondo para sacar adelante las leyes de reforma del Banco Central, inocencia fiscal y la eliminación de las PASO. El Gobierno nacional ofrece destrabar leyes archivadas del PRO como un aliciente formal para asegurar la disciplina parlamentaria.
La discusión por el armado territorial en la populosa provincia de Buenos Aires expuso marcadas diferencias metodológicas sobre los criterios de selección de candidatos. El equipo libertario pretende replicar la lógica de designaciones directas municipio por municipio, salteando las encuestas tradicionales de opinión pública y vetando de plano el sistema de internas presenciales. Los operadores del partido amarillo, en contraste, exigen que la lista unificada respete un criterio estrictamente cuantitativo donde se priorice al dirigente que mejor mida en los sondeos locales. La Libertad Avanza rechaza el uso de encuestas y primarias para definir las candidaturas del principal distrito del país.
En el sensible plano de la Ciudad de Buenos Aires, el pacto en gestión contempla garantías cruzadas de supervivencia institucional para evitar competencias sangrientas. La Casa Rosada evalúa convalidar la postulación para la reelección del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, a cambio de un compromiso de neutralidad nacional. La contraprestación que exige la mesa chica libertaria es que Mauricio Macri decline cualquier intento de postulación presidencial y que desactive el armado alternativo de sus equipos económicos tradicionales. El acuerdo porteño incluiría el veto a una candidatura presidencial del actual titular de la estructura amarilla.
El desenlace de esta primera fase de aproximaciones de cúpula medirá la verdadera capacidad de tolerancia de los bloques legislativos ante las exigencias de shock oficiales. Cerca del expresidente admiten mantener una fuerte dosis de escepticismo técnico respecto al cumplimiento de los pactos a largo plazo por parte del oficialismo. Sin embargo, la reciente unificación discursiva del peronismo bonaerense aceleró la necesidad mutua de coordinar una estructura de contención electoral unificada. La reconstrucción de la confianza entre las dos fuerzas marcará el pulso de la actividad parlamentaria de las próximas semanas.