Pierpaolo Barbieri construyó Ualá como el emblema de la revolución fintech argentina: una tarjeta prepaga, una cuenta remunerada y créditos al alcance de un celular, todo envuelto en un discurso sobre inclusión financiera y movilidad social. Ocho años después, ese relato choca de frente con los números de su propia cartera de préstamos y con el humor de sus usuarios.
Según los balances de la compañía difundidos por la prensa especializada, el 63,67% de los créditos otorgados a través de la aplicación se encuentra en mora, un nivel que trepa muy por encima del 9% promedio de los bancos privados del país. En Ualá Bank, la morosidad ronda el 32,5%. Traducido a personas: sobre unos 317.000 deudores, cerca de 100.000 —uno de cada tres— dejaron de pagar en tiempo y forma. La cartera de préstamos asciende a unos $213.041 millones, la empresa acumuló pérdidas por $87.451 millones al cierre de noviembre de 2025 y las previsiones por incobrabilidad crecieron 154% en un año, superando los $119.000 millones. Dicho de otro modo: de cada $100 que Ualá prestó, casi $64 no vuelven como estaba previsto.
Barbieri no esquiva el tema, pero lo encuadra a su manera. “Ningún sistema financiero del mundo puede sostenerse con una tasa real post-inflación tan alta”, advirtió en marzo, y apuntó contra los impuestos que —dice— encarecen el crédito. “Es una locura” aplicar IVA, Ingresos Brutos y Sellos al financiamiento, repite, y recuerda que “cuando no hay crédito, no hay movilidad social”. También pidió no comparar a la fintech con la banca tradicional —“no somos directamente comparables”, sostuvo— y aseguró que la empresa está “bien capitalizada” tras la inyección de US$195 millones de Allianz X.
El problema es que, del otro lado de la pantalla, muchos de sus clientes cuentan otra historia. Cada vez que Barbieri publica en X —sea para promocionar un beneficio, defender al Gobierno o hablar de tasas—, las respuestas se llenan de reclamos. Revisamos más de cuarenta de esos mensajes vinculados a deudas, cobros y pagos, y el patrón se repite: bronca, plata que no aparece y la sensación de estar solos frente a un bot.
Los testimonios más crudos apuntan al corazón del negocio: los préstamos y sus tasas. Un usuario resumió el miedo de miles en una sola respuesta:
“O sea que saco el préstamo más grande que me dé Ualá y eso pasa a ser mi reserva… Ponele que sea 1000. Al tiempo voy a deber 5000 con la estafa que están haciendo, hermano. La deuda es el cáncer de este país, como las deudas de las familias son el cáncer de ellas.”
— @Arkansas565, 6 de agosto
Otros ponen el foco directamente en el costo del dinero. “¿Entonces por qué cobran los préstamos con tasas tan altas en Ualá? ¿Acaso no confían en el país?”, preguntó @JeiReogh. “Siguen cobrando tasas de interés del 120-150%”, denunció @Gaston__Ranki. Y @benjavelo fue más lejos: “Por más impuestos que graven, no puede ser la tasa más de 100% contra un máximo del 25% que ofrecen ustedes, y con límite de un palo. ¿Por qué lo limitan?”.
Hay quienes ni siquiera pueden encontrar la forma de pagar lo que deben. “¿Cómo puedo pagar mis préstamos que tengo en Ualá? ¿Los puedo ver? Realmente una porquería la aplicación, nunca más”, escribió @DesdeElNueveDic, acompañando el reclamo con una captura de la app.
El segundo gran núcleo de quejas no es por lo que los usuarios deben, sino por lo que dicen que Ualá les retiene. Los casos van de la transferencia trabada al bloqueo total de la cuenta:
“Mientras las transferencias llegan, las cuentas son suspendidas por esas mismas transferencias, quedándote con el dinero que hay dentro. Estafa y robo.”
— @majopringles86, 12 de diciembre de 2025
“El lunes transferí 67.000 con Ualá y quedó pendiente la transferencia. Tuve que transferir de nuevo… devuelvan la guita. ¿No se podría agregar un botón de cancelar en ese caso?”
— @origonero, 5 de agosto
La lista sigue. @SuarezLynch reclamó que “devuelvan las retenciones ilegítimas anteriores”; @Jdiazcortez advirtió que “uno vende cedears y le retienen la plata… gente, rajen de Ualá”; y @tensecopa contó que, tras años como cliente, “me bloquean el acceso a mi cuenta hasta que me llega la tarjeta nueva. Solución: me pasé a Naranja”.
Sobre esas dos capas —deuda y plata retenida— se monta una tercera: la sensación de que del otro lado no hay nadie. “Ustedes me deben dos devoluciones de Uber y es imposible hablar con un humano. Yo estaba contento con Ualá, pero parece que es momento de migrar a otros lados”, disparó @Fede_Ariel. Con más resignación que enojo, @Heinekenho666 lo puso así: “Bajaron el límite de 800 a 777, y a un amigo que está en el Veraz le dieron 1.200 de límite, y no tengo manera de entender por qué. Quiero que Ualá sea mi banco, pero se siente solitario”.
Incluso los usuarios que defienden a la marca terminan marcando la cancha. Cuando Barbieri promocionó el rendimiento de la cuenta remunerada, varios lo cruzaron por “publicidad engañosa”: “Mostrar que tenés 2,2 millones rindiendo cuando esa tasa solo corre hasta el primer millón”, señaló @octavio_berruti, mientras @jmendiola222 remataba que la tasa “solo es sostenible a costa de los muchos usuarios que tienen ahí más de un millón sin saber que están perdiendo plata”.
El desencanto asoma también en la ironía. “Lo mejor de perderle plata a Ualá es que no la tenés que garpar”, escribió @evinacour, en una respuesta que condensa el clima.
Barbieri insiste en que la ola de morosidad es un problema del sistema —tasas reales altísimas, impuestos que asfixian al crédito— y proyecta una normalización para este año. Los datos de su balance y el murmullo diario de sus clientes en X, sin embargo, dibujan un cuadro más incómodo: una fintech que creció prestando y hoy no logra cobrar, con miles de usuarios que sienten que la promesa de la inclusión financiera se les convirtió en una deuda que no entienden, una cuenta que no controlan y un chat que no responde. La respuesta que dé la empresa a ese doble frente —el de sus números y el de su gente— definirá si la crisis es un mal trago o algo más profundo.
[Nota de edición — borrar antes de publicar: testimonios tomados de respuestas públicas a @pbarbieri en X (se revisaron más de 40); citas transcriptas corrigiendo solo tipeos. Cifras de mora y resultados según balances difundidos por la prensa especializada; conviene verificar montos con el último balance disponible antes de publicar.]