La argumentación del titular de la banca pública bonaerense se concentró en la contradicción discursiva que exhibe el equipo económico de la Libertad Avanza desde su desembarco en el poder. El funcionario recordó que la plataforma original de la fuerza gobernante proponía la eliminación lisa y llana de la autoridad monetaria como eje de la dolarización. Sin embargo, el reciente giro de estrategia financiera del ministro Luis Caputo demuestra una necesidad imperiosa de utilizar la estructura estatal para capturar divisas. “Querían dinamitar el Banco Central y ahora quieren capturarlo”, sentenció Cuattromo ante el foro financiero nacional.
El análisis macroeconómico del director de la entidad bonaerense encendió alarmas sobre el impacto social directo que tendrá el nuevo esquema de emisión cero en la vida cotidiana. El economista alertó que prohibir el financiamiento del Tesoro obligará al Poder Ejecutivo a profundizar el recorte de transferencias a los distritos y las cajas previsionales. Esta asfixia de recursos provinciales derivará en aumentos automáticos de las tasas locales y en una parálisis total de los servicios públicos esenciales en los municipios. Cuattromo denunció que el nuevo diseño del BCRA recarga el ajuste sobre los hombros de los asalariados más vulnerables del país.
La réplica de los diputados oficiales del bloque que conduce Gabriel Bornoroni no tardó en manifestarse, defendiendo la necesidad de otorgarle autarquía legal al organismo. Los legisladores libertarios argumentaron que el Banco Provincia funciona como una terminal de financiamiento político para la campaña electoral anticipada del gobernador bonaerense. Sostienen que la prohibición de emitir pesos es la única garantía real para exterminar el flagelo inflacionario que destruye los ingresos de la clase media trabajadora. El oficialismo nacional justifica la reforma del Central como un paso innegociable hacia la estabilidad económica definitiva.
Por su parte, los equipos técnicos del Ministerio de Economía de la Nación aceleran los contactos con los directores de las entidades bancarias privadas del microcentro porteño. El plan oficial contempla que las mesas de dinero corporativas utilicen sus excedentes de liquidez en dólares para suscribir los nuevos bonos de regulación monetaria del Tesoro. Esta maniobra pretende quitar presión sobre las reservas líquidas del Central y asegurar el cumplimiento de las metas fiscales fijadas con los organismos internacionales. La estrategia del ministro Luis Caputo busca absorber la liquidez de los bancos locales sin recurrir a devaluaciones bruscas.
El desenlace de esta batalla por el control del andamiaje monetario marcará el pulso de la sesión legislativa convocada para finales del mes de agosto. Con un peronismo de la provincia de Buenos Aires que utiliza sus espadas financieras para dinamitar los consensos de la oposición dialoguista, cada voto cotiza al alza. El titular del BAPRO busca consolidar un polo de resistencia técnica que demuestre que el orden macroeconómico oficialista es insustentable para el entramado productivo real. La discusión por la Carta Orgánica del Banco Central condiciona el rumbo financiero del segundo semestre.