Karina Milei paralizó las negociaciones del ala política para empujar a Patricia Bullrich a un fracaso legislativo estrepitoso - Política y Medios
08-08-2026 - Edición Nº6763

VENGANZA INTERNA EN EL GOBIERNO

Karina Milei paralizó las negociaciones del ala política para empujar a Patricia Bullrich a un fracaso legislativo estrepitoso

10:08 |La secretaria general de la Presidencia impartió la orden explícita de retirar todo el auxilio oficial a los operadores que buscaban los votos para la Ley de Tierras. La drástica directiva de la Casa Rosada buscó castigar la autonomía política de la ministra de Seguridad y desactivar su armado territorial independiente en el Congreso. La caída del proyecto desnudó una violenta guerra de facciones en el entorno libertario donde la interna interna primó por sobre la agenda de reformas.

El naufragio parlamentario de la Ley de Tierras en la Cámara de Senadores respondió a una fría maniobra de ajedrez político ejecutada desde el corazón de Balcarce 50. Lejos de tratarse de una impericia técnica o una resistencia inesperada de la oposición dialoguista, la derrota estuvo planificada al detalle. La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, decidió de forma unilateral entregar el capítulo de desregulación ambiental para cobrarse una costosa factura política interna.

La hermana del jefe de Estado instruyó a los principales cuadros de la Jefatura de Gabinete y del Ministerio del Interior a suspender cualquier tipo de negociación paralela. La orden de "quedarse quietos" congeló los llamados a los gobernadores provinciales del PRO y de la Unión Cívica Radical que esperaban incentivos fiscales. Al retirarle el soporte logístico del andamiaje oficial, la conducción libertaria dejó a la intemperie a los emisarios que respondían directamente a la ministra de Seguridad.

El verdadero objetivo de la maniobra de vaciamiento parlamentario fue propinarle un golpe político devastador a Patricia Bullrich. La funcionaria nacional se había comprometido personalmente con el presidente Javier Milei a garantizar la aprobación de la norma utilizando sus vínculos con el macrismo. Con el resultado adverso plasmado en el recinto, la secretaría general logró exponer la falta de peso específico de la ministra y licuó sus ambiciones de transformarse en la principal armadora legislativa del espacio.

Este pase de factura de "El Jefe" funciona también como una respuesta directa a las constantes provocaciones del sector de Bullrich hacia el andamiaje institucional del Congreso. Como se informó previamente, la titular de la cartera de Seguridad venía presionando fuertemente para forzar la expulsión del asesor Mario "Pato" Russo, hombre de extrema confianza de Victoria Villarruel. Al boicotear su proyecto estrella, Karina Milei le trazó un límite drástico a su autonomía y ratificó la conducción vertical absoluta de la mesa chica libertaria.

En los pasillos del Palacio San Martín interpretan que la tregua posterior ofrecida a los gobernadores provinciales, donde se decidió no aplicar represalias financieras por el rechazo, confirma la naturaleza de la emboscada interna. El Gobierno nacional prefirió preservar los puentes con los mandatarios del interior para las leyes económicas subsiguientes antes que desgastar capital político salvando la iniciativa bullrichista. El pragmatismo oficialista demostró que, en la escala de prioridades de la Casa Rosada, disciplinar a la tropa propia es tan urgente como vencer a la oposición.

La feroz parálisis autoinducida deja un tendal de recelos y desconfianza mutua que amenaza con trabar las futuras negociaciones estratégicas en la Cámara de Diputados. Los bloques aliados observan con extrema preocupación cómo las internas de cartel del partido gobernante dinamitan el tratamiento de reformas estructurales de fondo. Mientras persista este internismo descarnado, la administración central seguirá pagando costos legislativos innecesarios debido a batallas facciosas que priorizan el control del poder por sobre la gestión del Estado.

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