"Propiedad no es soberanía": Patricia Bullrich defendió la nueva Ley de Tierras y apuntó directo contra Máximo Kirchner - Política y Medios
05-08-2026 - Edición Nº6760

BATALLA IDEOLÓGICA POR LOS RECURSOS

"Propiedad no es soberanía": Patricia Bullrich defendió la nueva Ley de Tierras y apuntó directo contra Máximo Kirchner

11:33 |La ministra de Seguridad respaldó la desregulación para la compra de campos por parte de extranjeros. Cruzó con dureza el fuerte documento de La Cámpora y aseguró que el capital internacional dinamizará el sector productivo.

La confrontación política en torno al control del territorio y la apertura económica sumó un capítulo de máxima virulencia discursiva en los despachos nacionales. La ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, defendió con vehemencia la nueva Ley de Tierras que impulsa el oficialismo central junto al titular de la cartera de Desregulación, Federico Sturzenegger. Al blindar el proyecto que busca sepultar de forma definitiva los límites al capital transnacional, la funcionaria plantó bandera en el debate ideológico y sentenció de forma categórica que "propiedad no es soberanía", desestimando de cuajo los pliegos de reclamos soberanos de la oposición dura.

El núcleo de la encendida argumentación de la ministra se estructuró como una respuesta directa a las recientes acusaciones institucionales de las terminales del kirchnerismo orgánico. Bullrich apuntó sin filtros contra la figura de Máximo Kirchner, luego de que la agrupación La Cámpora publicara un documento vinculando las reformas del RIGI y la Ley de Tierras con un plan de saqueo de los bienes comunes nacionales. Para la funcionaria, la narrativa del camporismo responde a un "nacionalismo de cotillón" obsoleto que deprecia el valor de los activos rurales, argumentando que la llegada de grandes corporaciones extranjeras no vulnera la integridad fronteriza, sino que trae la inversión y tecnología necesarias para dinamizar el agro.

La ofensiva de la funcionaria de Seguridad se ve fuertemente apalancada por el sorpresivo e imprevisto vuelco reglamentario registrado en las últimas horas en el Congreso de la Nación. El oficialismo central quedó a las puertas de aprobar la Ley de Tierras en el Senado gracias a la llamativa ausencia de Anabel Fernández Sagasti, la espada legislativa camporista mendocina. Semejante faltazo en el recinto de la Cámara Alta desinfló de forma repentina el dique de contención opositor, logrando neutralizar de forma fáctica la rebelión del gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, quien de forma previa había instruido a sus senadores a votar en contra para blindar las cuencas acuíferas y el suelo litoraleño de la extranjerización.

Por otra parte, la firmeza de Bullrich en los micrófonos de la City funciona como una potente cortina de humo oficialista en medio de un escenario de severa degradación institucional y corrupción sanitaria que sacude al propio gabinete central. Las declaraciones en favor del libre mercado se despliegan este martes 4 de agosto de 2026 mientras la detención de dos exfuncionarias de la Anmat mantiene en jaque al ministro Mario Lugones, luego de que el juez federal Ernesto Kreplak ordenara los arrestos en el expediente penal que investiga la tragedia del fentanilo envenenado que causó 114 muertes. El Ejecutivo nacional necesita desviar la atención de la opinión pública de la impericia de sus mandos medios antes de que licúe su credibilidad internacional.

Para colmo de males, la falta de sintonía en los mostradores legislativos nacionales coincide con la agudización de la guerra fría que mantiene fracturado al principal bastión opositor del país. El faltazo camporista en el Senado que beneficia a Milei debilita la capacidad de presión de Máximo Kirchner, quien intentaba forzar al gobernador Axel Kicillof a someterse a la fórmula de "Reelección de intendentes más Cristina Libre" a cambio de paz parlamentaria. Kicillof esquiva la agenda de victimización judicial del Instituto Patria y trajina su propio plan de campaña nacional enfocado en denunciar la recesión de la Casa Rosada, un desajuste comunicacional peronista que le allana el camino a la centroderecha oficialista para avanzar con sus reformas estructurales.

En conclusión, el andarivel de desregulación inmobiliaria rural que promueve Balcarce 50 ingresa en una etapa de definiciones exprés donde la confrontación verbal se traslada directo a las planillas de campo. La velocidad con la que el diputado Diego Santilli logre consolidar el respaldo absoluto de Milei para abrochar los consensos finales con el radicalismo dictará si el Gobierno central puede firmar la media sanción definitiva antes del cierre del trimestre legislativo. De mantenerse inalterable el cerrojo del bloque de la motosierra fiscal, la apertura de las fronteras agrarias se convertirá en realidad material, demostrando que la impericia de las terminales opositoras terminó siendo el principal combustible para el avance del libre mercado.

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