Sergio Uñac se planta frente a la acefalía nacional y exige elecciones por voto directo en el Justicialismo - Política y Medios
03-08-2026 - Edición Nº6758

PUGNA POR LA CONDUCCIÓN PARTIDARIA

Sergio Uñac se planta frente a la acefalía nacional y exige elecciones por voto directo en el Justicialismo

12:07 |El senador nacional por San Juan rechazó cualquier intento de consagrar una conducción "a dedo" o mediante acuerdos de cúpulas. Insiste en que la legitimidad para reconstruir el peronismo debe surgir de las urnas y los afiliados.

La parálisis institucional y la profunda crisis de liderazgos que arrastra la oposición formal sumó una nueva dosis de presión interna desde el tablero de las provincias. El senador nacional y precandidato presidencial confirmado, Sergio Uñac, ratificó su enérgico reclamo para convocar a elecciones internas destinadas a renovar la totalidad de las autoridades del Consejo Nacional del Partido Justicialista (PJ). El dirigente sanjuanino utilizó el impulso de sus recientes recorridas federales por la región de Cuyo para advertir que el movimiento nacional no tolerará nuevas postergaciones burocráticas ni pactos a puertas cerradas entre las oficinas metropolitanas de Buenos Aires. 

El núcleo de la contraofensiva discursiva del exgobernador se enfoca en quebrar el histórico centralismo que ejercen las estructuras del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) sobre el resto del territorio nacional. Uñac sentenció con firmeza que la nueva conducción del PJ debe surgir obligatoriamente del voto directo de los afiliados empadronados, democratizando de raíz la toma de decisiones estratégicas del partido. Según su crudo diagnóstico partidario, los esquemas de designación provisoria o las mesas de conducción colegiadas carecen de la representatividad real necesaria para coordinar de forma sólida la resistencia frente al modelo libertario de la Casa Rosada.

Para los armadores que delinean el proyecto nacional del sanjuanino, la exigencia de las urnas opera como un mecanismo de defensa indispensable para evitar que el ala más dura capture la personería legal del movimiento. El reclamo de elecciones internas se produce de manera simultánea a los sigilosos movimientos tácticos del propio legislador, quien recalculó su libreto y concretó un sugestivo acercamiento a la senadora camporista Anabel Fernández Sagasti en Mendoza. Al agitar las banderas de la democracia partidaria, Uñac busca forzar al kirchnerismo orgánico y al entorno de Máximo Kirchner a convalidar una compulsa abierta, impidiendo que el Instituto Patria use su histórico peso para imponer directivas discrecionales.

Por otra parte, la persistente parálisis de la junta electoral del PJ nacional coincide con un escenario de fragmentación expuesta en el principal bastión opositor del país. En la provincia de Buenos Aires, el debate de fondo ya no pasa por la doctrina, sino por la supervivencia de los caciques territoriales ante la presión de la militancia camporista que intenta condicionar al gobernador Axel Kicillof con la fórmula de "Reelección de intendentes más Cristina Libre". Kicillof esquiva vestirse de candidato nacional formal mientras evalúa el desdoblamiento electoral, una sintonía de campaña muy distinta a la de Uñac, quien prefiere nacionalizar el conflicto denunciando de forma sistemática el ahogo fiscal centralizado que asfixia a las provincias.

La viabilidad del reclamo electoral del senador sanjuanino dependerá de su capacidad para abrochar el acompañamiento explícito de otros caciques de la denominada "Liga de Gobernadores" y del peronismo tradicional del centro del país. Los operadores del sanjuanino miran con atención los movimientos del cordobés Martín Llaryora, quien se recluye en su millonario plan de obras de 130.000 millones para blindar su capital frente al León, tomando distancia de las internas partidarias nacionales. De no consolidarse un bloque federal monolítico que empuje la firma de la convocatoria a las urnas, el PJ nacional arriesga ingresar en un estado de intervención judicial fáctica que licuará por completo su capacidad de articulación para los comicios legislativos del año próximo.

En conclusión, la pulseada por la lapicera del Justicialismo ingresa en una fase de definiciones complejas donde la legalidad y la legitimidad territorial vuelven a colisionar en el centro del ring político. La velocidad con la que los apoderados partidarios logren destrabar los cronogramas internos dictará la fisonomía de la oferta electoral de la centroderecha moderada de cara al cierre de listas. De mantenerse el actual esquema de postergaciones sistemáticas y guerra fría entre las tribus bonaerenses, Uñac profundizará su perfil de rebelde federal, desafiando de forma abierta los límites de una conducción nacional ausente que amenaza con arrastrar al movimiento hacia una atomización permanente en el interior productivo.

NEWSLETTER

Suscribite a nuestro boletín de noticias