El posicionamiento de la exfuncionaria de la cartera laboral tuvo lugar en el marco de un seminario de fomento productivo regional, donde analizó el impacto macroeconómico del boom energético de la Patagonia. Kelly Olmos rechazó que Vaca Muerta funcione aislada del entramado fabril argentino, alertando sobre el riesgo histórico de consolidar una economía extractiva que no derrame beneficios tangibles sobre las pequeñas y medianas empresas locales. Para la dirigente, la prioridad institucional de la petrolera estatal YPF debe ser traccionar el desarrollo de los proveedores metalmecánicos y tecnológicos nacionales.
La preocupación técnica de la referente peronista radica en la necesidad de acoplar la generación de divisas por exportaciones energéticas con una política activa de industrialización en origen que genere puestos de trabajo genuinos. Olmos enfatizó que el autoabastecimiento debe abaratar los costos de producción de las industrias locales, permitiendo que el entramado productivo de la pampa húmeda recupere competitividad frente a los mercados mundiales. Desde su óptica, la renta del subsuelo neuquino tiene que financiar la reconversión tecnológica y los programas de capacitación laboral del segundo semestre.
Cerca de la exministra argumentan que el esquema tributario y de fomento al capital extranjero que promueve la Casa Rosada desprotege a las cadenas de valor de la región, facilitando la importación de insumos pesados terminados en desmedro de la mano de obra nacional. Para los equipos técnicos de la oposición legislativa, el modelo oficial de libre mercado desmantela el compre argentino, limitando el impacto social de los yacimientos no convencionales a un sector geográfico reducido. Esta postura busca consolidar un bloque parlamentario capaz de condicionar las leyes de incentivo a las inversiones mineras.
La reacción de las cámaras empresariales pymes del sector hidrocarburífero expone la sintonía del entramado industrial menor con las advertencias de la exfuncionaria respecto de los cuellos de botella logísticos. Si bien las operadoras privadas celebran la aceleración de las perforaciones horizontales, muchos industriales locales temen quedar marginados de los contratos multimillonarios por falta de financiamiento blando del Banco Nación. Las empresas de servicios petroleros exigen un canal de diálogo técnico con la Secretaría de Energía para garantizar que las obras de los oleoductos utilicen insumos de origen nacional.
Con el debate sobre los regímenes de fomento a las grandes inversiones dominando la agenda del Congreso de la Nación, las declaraciones de la exministra marcan una línea discursiva para los gobernadores de la oposición. La insistencia en edificar una soberanía productiva integral que supere la lógica de los enclaves de exportación obliga a la dirigencia justicialista a unificar un programa económico, transformando la discusión sobre la renta de los recursos naturales en una descarnada pulseada política sobre el modelo de distribución y el destino industrial de las próximas generaciones.