Cortocircuito total en el gabinete: enojo en Economía por los ruidos que empujan la dolarización - Política y Medios
25-07-2026 - Edición Nº6749

TENSIÓN EN EL ENTORNO PRESIDENCIAL

Cortocircuito total en el gabinete: enojo en Economía por los ruidos que empujan la dolarización

10:31 |Las internas comunicacionales en el oficialismo provocaron un fuerte malestar en el Palacio de Hacienda. En la City porteña, los inversores comenzaron a desarmar posiciones en pesos para refugiarse en la divisa estadounidense.

Los pasillos del Ministerio de Economía se transformaron en un escenario de extrema tensión y reproches cruzados en las últimas horas. El equipo liderado por Luis Caputo no ocultó su profunda indignación ante las recientes declaraciones públicas del vocero presidencial, considerando que introdujeron una volatilidad innecesaria en el mercado cambiario. Esta falta de sintonía fina en el discurso oficial llega en un momento sumamente delicado, rompiendo la estudiada estrategia de previsibilidad que el Gobierno intentaba transmitir a los operadores financieros.

El principal foco de conflicto radica en que las definiciones de la vocería sembraron dudas sobre la letra chica del programa monetario y cambiario de Javier Milei. Al convalidar proyecciones informales o sugerir metas de cotización alternativas, el funcionariado rompió el estricto libreto de la pax cambiaria, algo que los analistas interpretaron de inmediato como una señal de debilidad. En el Palacio de Hacienda consideran que este tipo de declaraciones actúan como un combustible directo para las expectativas devaluatorias que tanto cuesta contener.

La respuesta de los operadores de la City porteña ante este ruido político no se hizo esperar y alteró la dinámica de la jornada financiera. Las principales mesas de dinero iniciaron un vertiginoso desarme de las estrategias de carry trade, el mecanismo de hacer tasa en pesos para luego capitalizarse en dólares. Ante la sospecha de que el tipo de cambio oficial o las variantes financieras puedan experimentar un salto brusco, los grandes fondos optaron por cortar por lo sano y asegurar sus ganancias acumuladas.

Como consecuencia directa de este desarme de posiciones, la liquidez en moneda nacional buscó un canal de salida rápido hacia activos de cobertura. La demanda privada se concentró con fuerza en los dólares financieros y los contratos de futuro, ejerciendo una presión alcista sobre las cotizaciones paralelas. Este movimiento técnico interrumpió una racha de relativa estabilidad en las divisas y obligó al Banco Central a mantenerse en alerta máxima para evitar una sangría mayor en sus reservas operativas.

Para colmo de males, este frente de conflicto interno coincidió con un escenario internacional marcadamente hostil para los mercados emergentes. La combinación de factores externos, sumada a la incertidumbre local por las metas de acumulación de divisas, provocó que el riesgo país registrara un preocupante repunte. Los inversores institucionales prefirieron adoptar una postura de extrema cautela, desprendiéndose de títulos públicos argentinos y profundizando la caída de las acciones en el panel líder de la bolsa.

Analistas de la City coinciden en que el verdadero peligro de este episodio radica en el desgaste de la credibilidad oficial ante los mercados internacionales. El éxito del plan de estabilización depende casi exclusivamente de mantener alineadas las expectativas y mostrar un frente gubernamental monolítico. Esta sorpresiva crisis comunicacional reavivó los debates sobre la coordinación real entre la Casa Rosada y Economía, un interrogante que el Gobierno necesitará disipar con urgencia mediante medidas concretas a partir del próximo lunes.

NEWSLETTER

Suscribite a nuestro boletín de noticias