La junta electoral gremial convalidó el triunfo de la Lista 1 Celeste, encabezada por Enrique “Quique” Giacomozzi y Rubén Bustos, al cosechar un total de 939 votos. El armado vencedor logró imponerse con una ventaja considerable sobre la Lista 7 Rojo Punzó, referenciada en Emiliano Hernández, la cual reunió 582 sufragios bajo el paraguas del Movimiento Derecho al Futuro (MDF). La fragmentación del padrón se completó con los 410 votos de la Lista 2 Azul y Blanca y las 214 voluntades de la opción Multicolor, estructurando un escenario de fuerte competencia sectorial.
La trastienda política de los ganadores estuvo coordinada de forma directa por figuras de peso del gremialismo tradicional que reportan a la conducción del Instituto Patria. El secretario general de la UOM matancera, Esteban Cabello, y el referente de las 62 Organizaciones, Pablo Boschi, se consolidaron como los artífices estratégicos de la estructura kirchnerista en el territorio. Ambos dirigentes ostentan la particularidad de ser los únicos representantes del distrito que integran el Consejo Nacional del PJ presidido por la exmandataria, capitalizando el triunfo local como un pergamino de peso de cara a las discusiones por las listas de 2027.
En la vereda opuesta, la derrota golpeó de lleno al entramado institucional y político que administra los recursos cotidianos del populoso municipio. La lista apadrinada por el kicillofismo contaba con el aval explícito de la vicegobernadora Verónica Magario y el histórico intendente Fernando Espinoza, quienes buscan sostener el control de la estructura partidaria tradicional. Este revés en los pasillos municipales expone las crecientes dificultades del oficialismo local para contener los embates de las agrupaciones juveniles y los movimientos sindicales alineados con el ala más dura del movimiento.
El escenario electoral se produjo además en un contexto de vulnerabilidad para el peronismo matancero, que venía de sufrir otro traspié institucional en el gremio docente. Semanas atrás, la lista Multicolor conducida por la izquierda había logrado arrebatarle al oficialismo provincial la conducción de la influyente seccional local del SUTEBA. Para los estrategas de La Cámpora, la victoria en el sindicato municipal demuestra capacidad de movilización propia y posiciona a Facundo Tignanelli como opción de recambio para la conducción comunal, desafiando la hegemonía histórica que detenta el actual intendente.
Desde los despachos de la gobernación en La Plata intentaron restarle dramatismo a las estadísticas finales, argumentando que las lógicas de los empleados municipales no se trasladan de forma lineal a la política partidaria. Sin embargo, en el tablero de ajedrez bonaerense, nadie desconoce que cada rincón cuenta a la hora de acumular poder real y legitimidad popular. Con la interna formalizada a cielo abierto, las urnas sindicales dejaron una certeza ineludible: el kirchnerismo conserva su poder de fuego en el Conurbano profundo y está dispuesto a dar pelea en cada espacio disponible.