El escenario de disputas internas y posicionamientos de cara a la renovación presidencial de 2027 sumó un capítulo de alto voltaje político en la provincia de San Juan. El actual senador nacional y precandidato presidencial del peronismo, Sergio Uñac, mantuvo una reunión clave con el dirigente de La Cámpora y exfuncionario de Interior de la Nación, Pablo "Tato" Giles. El cónclave en territorio cuyano es leído por el arco partidario como una estratégica foto de unidad entre el peronismo del interior y el kirchnerismo, en medio de las discusiones subterráneas para reconfigurar el liderazgo de la oposición nacional.
Durante las conversaciones, los dirigentes analizaron el severo impacto del modelo económico en las provincias y delinearon la necesidad de construir un programa federal alternativo. Giles, un armador con fuerte despliegue territorial en las provincias y de extrema confianza del Instituto Patria, llevó a la mesa de debate el respaldo de los sectores juveniles de la militancia. Uñac aprovechó el encuentro para ratificar su vocación de liderar un armado de concertación amplia, buscando posicionarse como el dirigente capaz de sintetizar las demandas de los gobernadores peronistas con la estructura del conurbano bonaerense.
El acercamiento no es casual y responde a la urgencia del movimiento de encontrar caras nuevas que logren amalgamar las distintas vertientes de la coalición que hoy se muestran fragmentadas. En los entornos de ambos protagonistas explicaron que el diálogo buscó tender puentes institucionales para superar los viejos pases de factura que debilitaron al espacio en los últimos turnos electorales. Para el kirchnerismo, la figura del sanjuanino representa un interlocutor válido con el sector productivo y minero del interior, un puente indispensable si la fuerza aspira a volver a ser competitiva a nivel nacional.
Por su parte, los armadores del proyecto presidencial de Uñac consideran que este apoyo explícito del riñón duro de la conducción central le otorga un volumen político clave para consolidar sus aspiraciones hacia la Casa Rosada. La intención del exmandatario sanjuanino es tejer acuerdos programáticos antes de que se acelere el calendario de candidaturas formales, evitando el desgaste de una interna feroz. Las mesas técnicas de los equipos de campaña ya comenzaron a coordinar agendas conjuntas en materia de infraestructura, soberanía energética y economías regionales para sostener la plataforma de cara al debate legislativo.
El desenlace de estos movimientos en el norte de la provincia cuyana encendió las alarmas en otros sectores del peronismo que también aspiran a disputar la centralidad de la conducción opositora. Algunos intendentes de la provincia de Buenos Aires y gobernadores en funciones observan con recelo esta temprana sintonía entre San Juan y el kirchnerismo, interpretándola como un intento de clausurar otras alternativas federales. No obstante, los voceros de la reunión insistieron en que las puertas del espacio permanecen abiertas para todos los dirigentes que coincidan en la necesidad de frenar el ajuste fiscal del oficialismo nacional.
A este panorama de proyecciones nacionales se suma la repercusión inmediata en el Partido Justicialista local, donde la militancia de base aguarda señales claras para el ordenamiento de los liderazgos distritales. El gesto político con "Tato" Giles busca también blindar la conducción de Uñac en su propio territorio, enviando un mensaje directo a las líneas internas sanjuaninas que intentaban disputarle la jefatura tras el recambio gubernamental. De consolidarse esta alianza estratégica, el peronismo cuyano volverá a recuperar un rol de centralidad absoluta en las decisiones macro que definirán el nuevo rumbo político e identitario de la Argentina.