El Concejo Deliberante de La Plata abrió la discusión de tres iniciativas centrales de la gestión del intendente Julio Alak: el nuevo Código Urbano, el rediseño del sistema de transporte y el Presupuesto 2026. Según informó InfoPlatense, el cuerpo deliberativo inició el tratamiento de un paquete que redefine el ordenamiento de la ciudad y su esquema de servicios, en un debate que se anticipa cargado de tensiones políticas. La discusión concentra en una misma agenda las decisiones que más impacto tendrán sobre la vida cotidiana de los platenses.
El punto más sensible es el Presupuesto 2026, que prevé un gasto total de 462.290 millones de pesos y contempla un aumento promedio del 30% en las tasas municipales. La partida más abultada corresponde al área de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos, que recibiría 197.832 millones de pesos, equivalentes al 42% del total de recursos de la comuna, según los números que difundió 0221. El grueso del presupuesto se destina a obra pública y servicios, justo el terreno donde la gestión busca mostrar resultados de cara a la ciudad.
El aumento de las tasas despertó cuestionamientos de comerciantes y de sectores de la oposición local, que advierten sobre el impacto de la suba en un contexto de consumo golpeado. Los reclamos apuntan a que el incremento se aplica en un momento en el que la actividad económica no repunta y los ingresos de las familias platenses siguen ajustados. La crítica de fondo es que el municipio traslada su necesidad de recaudación a vecinos y comerciantes que ya vienen golpeados por la recesión.
El nuevo Código Urbano, por su parte, propone modificar las reglas de construcción y uso del suelo en la ciudad, un tema históricamente conflictivo en La Plata por el equilibrio entre el desarrollo inmobiliario y la preservación del casco urbano fundacional. La discusión enfrenta a los sectores que promueven una mayor densificación con los que reclaman proteger el patrimonio y la trama urbana original de la ciudad diseñada por Pedro Benoit. El Código Urbano define, en los hechos, qué ciudad quiere ser La Plata en las próximas décadas.
El rediseño del sistema de transporte completa el paquete. La iniciativa apunta a reorganizar los recorridos, la frecuencia y el esquema de servicio del transporte público platense, un servicio que arrastra reclamos de usuarios por su calidad y su cobertura. La discusión llega en un momento en el que el transporte urbano atraviesa una crisis nacional por la quita de subsidios y el aumento de costos, lo que suma presión sobre cualquier reforma local. Cualquier cambio en el transporte toca un nervio sensible en una ciudad universitaria que depende del colectivo para moverse.
La administración de Alak presenta el paquete como parte de un plan de transformación de la ciudad, que incluye superávit fiscal, incorporación de tecnología y ordenamiento urbano. Desde la gestión municipal destacan que el Presupuesto 2026 se construyó sobre cuentas equilibradas y con foco en la obra pública. La comuna intenta presentar el ajuste de las tasas como la contracara necesaria de un plan de inversión ambicioso.
La oposición en el Concejo, en cambio, cuestiona el momento y la magnitud del incremento tarifario. Concejales de distintos bloques advierten que la suba del 30% en las tasas golpea a los sectores medios y a los comerciantes en plena recesión, y reclaman una revisión del esquema de aumentos. La discusión del presupuesto se convirtió, así, en el terreno donde se mide la relación de fuerzas dentro del cuerpo deliberativo. El debate presupuestario expone la tensión entre la caja del municipio y el bolsillo de los platenses.
El contexto político agrega complejidad. La figura del intendente aparece cruzada por la interna del peronismo bonaerense, en la que Alak es señalado por sectores del propio espacio como un dirigente que hace equilibrio entre las distintas alas del kirchnerismo. Esa posición ambigua se traslada al Concejo, donde las alianzas y los bloqueos responden tanto a la discusión local como a la disputa provincial. En La Plata, ninguna votación del Concejo se explica solo por lo que pasa en la ciudad.
Comerciantes nucleados en las cámaras del sector advirtieron que el aumento de tasas se suma a una carga impositiva creciente y a una caída del consumo que ya se siente en las ventas. El reclamo del comercio platense se sumó al de los vecinos, que ven cómo el costo de vivir en la ciudad crece por encima de sus ingresos. La suba de tasas, la inflación y la recesión conforman una tormenta perfecta para el bolsillo de los platenses.
El tratamiento de las tres iniciativas promete extenderse en las próximas semanas, con audiencias, negociaciones entre bloques y presiones cruzadas de los sectores afectados. El resultado definirá no solo el rumbo de la gestión municipal, sino también la relación de la comuna con una ciudad que reclama servicios sin resignar el bolsillo. Mientras tanto, el debate sigue abierto y las quejas por el ajuste no cesan.