Pichetto insiste en revisar la condena a Cristina Kirchner: "Hay que evitar que la Argentina se convierta en Perú" - Política y Medios
07-07-2026 - Edición Nº6731

JUSTICIA

Pichetto insiste en revisar la condena a Cristina Kirchner: "Hay que evitar que la Argentina se convierta en Perú"

13:40 |El diputado planteó reabrir la discusión sobre el fallo que pesa sobre la expresidenta y comparó la situación con la inestabilidad institucional peruana. La expresidenta, condenada a seis años, mantiene su ofensiva contra el Poder Judicial.

El escenario judicial de Cristina Fernández de Kirchner volvió al centro del debate político con una intervención inesperada desde un sector no kirchnerista: el diputado Miguel Ángel Pichetto insistió en revisar la condena que pesa sobre la expresidenta y advirtió que "hay que evitar que la Argentina se convierta en Perú", según difundió Infobae. El planteo, proveniente de un dirigente que no forma parte del kirchnerismo, reabrió una discusión sensible sobre la relación entre política y Justicia.

La comparación con Perú no es casual. El diputado aludió a la crónica inestabilidad institucional del país andino, donde la sucesión de presidentes destituidos y procesados se volvió sinónimo de crisis política permanente. Pichetto planteó que la persecución judicial de los liderazgos políticos puede erosionar la gobernabilidad y arrastrar al país a un escenario de deterioro institucional, un argumento que despegó la discusión de la defensa cerrada del kirchnerismo y la ubicó en el plano del funcionamiento del sistema.

El contexto es el de una Cristina Kirchner condenada a seis años de prisión que asumió el liderazgo de la oposición peronista. La expresidenta atraviesa además la reactivación de la causa Cuadernos, en la que declaró ante el Tribunal Oral Federal 7 en una audiencia que se convirtió en manifestación política. La ofensiva judicial y la respuesta política de la exmandataria conviven en un mismo tiempo, y la intervención de Pichetto se inscribe en esa trama.

La propia Cristina viene dando la batalla en el terreno discursivo. "Me puedo morir presa con este sistema y este poder judicial, pero esto se va a terminar", expresó la expresidenta en su declaración en Comodoro Py, según reprodujeron medios que cubrieron la audiencia, donde también cuestionó que "a partir de la creación del Consejo de la Magistratura se politizó la tarea de los jueces". La expresidenta encuadra su situación judicial como una persecución, mientras sus adversarios la presentan como el resultado de procesos legítimos.

El planteo de Pichetto tiene una particularidad que lo vuelve políticamente relevante: proviene de un dirigente históricamente enfrentado con el kirchnerismo. Que la propuesta de revisar la condena venga de un sector opositor le agrega un peso distinto al debate y lo corre del casillero de la defensa corporativa del espacio K. El argumento apela a la salud institucional antes que a la simpatía por la figura de la expresidenta.

El antecedente inmediato es una causa Cuadernos que avanza con indagatorias a empresarios y exfuncionarios. En una de las audiencias, el extitular de Vialidad declaró que nunca recibió instrucciones de Néstor o Cristina Kirchner para beneficiar a una empresa o direccionar una obra, un testimonio que la defensa de la expresidenta reivindicó como respaldo a su posición. El proceso sigue su curso mientras la política discute, en paralelo, el sentido y los límites de la judicialización.

La discusión abre un debate de fondo sobre la relación entre los poderes. Para un sector, la Justicia debe actuar con independencia de la coyuntura política y aplicar la ley sin consideraciones de gobernabilidad; para otro, la persecución de liderazgos populares mediante causas judiciales configura una forma de proscripción encubierta. El caso de Cristina Kirchner condensa esa tensión y la vuelve un test sobre cómo la democracia argentina procesa el juzgamiento de sus dirigentes.

Desde el oficialismo nacional evitan intervenir de manera directa en la discusión, aunque el Gobierno mantiene su distancia crítica respecto de la expresidenta. La comparación con Perú, en cambio, encontró eco en sectores que advierten sobre los riesgos de un país donde la judicialización de la política se vuelva la norma. La preocupación por la gobernabilidad atraviesa posiciones que en otros temas están enfrentadas.

Analistas institucionales señalan que el debate no es sencillo de saldar, porque enfrenta dos valores igualmente centrales para la democracia: la igualdad ante la ley y la estabilidad del sistema político. Revisar una condena firme por consideraciones políticas plantea interrogantes serios sobre la independencia judicial; sostener procesos que buena parte de la sociedad percibe como persecución también erosiona la legitimidad del sistema. La discusión no tiene una respuesta única y por eso reaparece cada vez que un liderazgo político enfrenta a la Justicia.

El desenlace es incierto. La propuesta de Pichetto no cuenta por ahora con un canal institucional claro para prosperar, y la condena a la expresidenta sigue su curso en los tribunales. Pero la intervención logró instalar el tema en la agenda y mostrar que la discusión sobre la judicialización de la política excede al kirchnerismo y toca fibras sensibles del sistema institucional argentino.

Por ahora, la expresidenta mantiene su ofensiva y sus adversarios sostienen que la Justicia debe seguir su curso. Entre la advertencia sobre el "riesgo Perú" y la defensa de la independencia judicial, la Argentina vuelve a discutir hasta dónde la política puede o debe intervenir en las decisiones de los tribunales, un debate que la figura de Cristina Kirchner reabre cada vez que su nombre aparece en un expediente.

NEWSLETTER

Suscribite a nuestro boletín de noticias