El principal objetivo de la estrategia oficial es garantizar los votos necesarios para lograr la eliminación de las PASO o, en su defecto, su suspensión definitiva. En Balcarce 50 consideran que el debate parlamentario debe cerrarse a más tardar en agosto, antes de ingresar de lleno en el año electoral. Para seducir a los jefes provinciales más dialoguistas, los operadores libertarios comenzaron a ofrecer como moneda de cambio la reintroducción de las listas colectoras.
El escenario elegido para el despliegue de esta presión política no es casual, dado que en esa misma provincia se firmó el Pacto de Mayo. El jefe de Estado asistirá al tradicional Tedeum y encabezará el acto oficial junto a la totalidad de sus ministros en la histórica Casa de Tucumán. La ceremonia marcará además el debut oficial de Diego Santilli en el territorio como el principal negociador político del Poder Ejecutivo.
La estrategia gubernamental persigue un fuerte trasfondo fiscalista pero, por sobre todo, un marcado beneficio político para el oficialismo. Los estrategas de La Libertad Avanza saben que dejar sin efecto las primarias obligatorias fragmentará la oferta electoral del peronismo, sumido en internas profundas. Al mismo tiempo, el sistema de colectoras permitiría que Javier Milei sume adhesiones locales sin la obligación de estructurar alianzas formales con los partidos provinciales.
Pese al optimismo que exhiben en los despachos de la Casa Rosada, las negociaciones con los gobernadores asoman complejas y con resistencias. El mandatario anfitrión, Osvaldo Jaldo, ya ratificó de manera pública su rotundo rechazo a la eliminación de las elecciones primarias. El Gobierno nacional confía en que el peso de la billetera pública y la necesidad de obras de infraestructura ablandarán las posturas antes del debate en el Congreso.