El movimiento formalizó el traspaso de mando a su actual jefa de Gabinete municipal y esposa, Magdalena Sierra, quien asumió la conducción del Poder Ejecutivo local. Sierra completará el mandato vigente, garantizando la continuidad de la línea de gestión que el oficialismo mantiene en el distrito. Esta sucesión interna busca blindar el control del municipio mientras el líder territorial se despliega en la arena provincial.
El objetivo central de la dimisión es la candidatura a gobernador bonaerense en 2027, un plan que Ferraresi venía madurando de forma pública. Al desprenderse de las obligaciones diarias de la intendencia, el dirigente planea recorrer intensamente los distritos del conurbano y del interior provincial. Su meta inmediata es consolidar un armado propio que le permita disputar el liderazgo del peronismo en la provincia más importante del país.
Este posicionamiento político está estrechamente ligado al proyecto nacional del actual gobernador Axel Kicillof, a quien Ferraresi respalda de forma abierta. La renuncia explicita la intención de confrontar de manera directa con los sectores internos nucleados alrededor de La Cámpora y el PJ tradicional. El exintendente busca convertirse en el principal armador territorial que apuntale las aspiraciones presidenciales del mandatario provincial.
La salida genera fuertes repercusiones en el mapa del peronismo bonaerense de cara al armado de listas del próximo año. Dirigentes de la tercera sección electoral analizan este paso como el inicio de una fuerte disputa por la conducción partidaria. En los próximos meses se verá si la apuesta de Ferraresi logra aglutinar a los intendentes descontentos y reconfigurar las relaciones de fuerza en la provincia.