El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, lideró este miércoles un homenaje en el Museo Quinta 17 de Octubre de San Vicente, al cumplirse el 52° aniversario del fallecimiento de Juan Domingo Perón. Lo que originalmente se planificó bajo un perfil institucional y de gestión terminó convirtiéndose en la postal más nítida de la profunda fractura que atraviesa al peronismo bonaerense. El evento tuvo un formato cerrado y de menor densidad que en años anteriores, reflejando el complejo proceso de reorganización partidaria.
La nota política más relevante de la jornada fue la ausencia total de Máximo Kirchner y de los principales intendentes y referentes que responden a La Cámpora. El quiebre quedó expuesto luego de que desde los sectores duros del kirchnerismo advirtieran que no recibieron invitación formal para participar del encuentro. Esta distancia física y política en San Vicente consolida un escenario de aislamiento mutuo entre la conducción provincial y la agrupación soberana tras los cruces discursivos de las últimas semanas.
Durante su discurso frente a los dirigentes de su entorno, el mandatario bonaerense evitó confrontar de manera directa, pero dejó definiciones contundentes sobre el rumbo del movimiento. Axel Kicillof llamó a construir una alternativa que vuelva a levantar en la Argentina las banderas de la justicia social, la independencia económica y la soberanía popular. Asimismo, desde la Gobernación se bajó la orden estricta a los funcionarios afines de no profundizar la disputa interna para priorizar la polarización con la gestión de Javier Milei.
No obstante, los días previos al homenaje estuvieron cargados de reproches cruzados por elevación entre las diferentes terminales del espacio. El gobernador venía de reclamar que se dejen de lado las "mezquindades y chiquitajes" en el marco de una serie de reuniones federales con dirigentes de otras provincias. La respuesta de los allegados a Cristina Kirchner no tardó en llegar, cuestionando duramente a quienes pregonan la unidad partidaria pero evitan manifestar acciones concretas de acompañamiento hacia la expresidenta.
A nivel territorial, el gobernador se mostró rodeado por su círculo de mayor confianza política y de gestión en la provincia. La comitiva oficial estuvo integrada por la vicegobernadora Verónica Magario, el intendente anfitrión Nicolás Mantegazza, y el ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa. Antes de ingresar al mausoleo para dejar la tradicional ofrenda floral, las autoridades recorrieron las instalaciones del Centro de Formación Laboral N° 401 local y firmaron convenios productivos y turísticos para la región.
El desenlace de las actividades en San Vicente ratifica que el mecanismo de conducción vertical tradicional se encuentra agotado para resolver las candidaturas del peronismo de cara a los próximos turnos electorales. Ante la desconfianza explícita de los sectores alineados al Instituto Patria y los ruidos en la Legislatura provincial, el entorno de Kicillof empieza a ver con buenos ojos las elecciones PASO como la herramienta definitiva para dirimir las diferencias. El termómetro de la interna peronista sigue subiendo, marcando el inicio de una larga carrera de liderazgos territoriales.