Jorge Macri se lanza por la reelección, pide "cuatro años más" y negocia con Caputo la deuda de la Ciudad - Política y Medios
30-06-2026 - Edición Nº6724

CIUDAD

Jorge Macri se lanza por la reelección, pide "cuatro años más" y negocia con Caputo la deuda de la Ciudad

17:00 |El jefe de Gobierno porteño confirmó que buscará un nuevo mandato en 2027 y puso el foco en el transporte y la movilidad. Mientras destaca su sintonía con la Nación, alerta por la caída del consumo y avanza en un acuerdo por la deuda.

El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, confirmó que buscará la reelección en 2027 y pidió "cuatro años más de gestión" al frente de la Ciudad de Buenos Aires. El anuncio ordena el escenario político porteño y coloca al primo del expresidente como uno de los primeros dirigentes en blanquear su candidatura para el próximo turno electoral.

"Deseo tener cuatro años más de gestión", planteó Macri al confirmar su intención de volver a presentarse, en declaraciones en las que destacó especialmente sus planes vinculados al sistema de transporte y a la movilidad urbana. El jefe de Gobierno eligió el transporte como bandera de campaña y como eje de su segundo mandato.

El lanzamiento se inscribe en un contexto de buena sintonía con el Gobierno nacional. Macri viene remarcando su coordinación con la gestión de Javier Milei en áreas como infraestructura, seguridad y desarrollo humano. "Las relaciones son buenas, como tienen que ser, tratando de trabajar y resolver problemas conjuntos", sostuvo el jefe de Gobierno, en una definición que marca su alineamiento con la Casa Rosada. El PRO porteño apuesta a mostrar una sociedad de gestión con el oficialismo nacional.

Esa sintonía, sin embargo, no le impide marcar sus propias alertas. Macri viene advirtiendo por la caída del consumo en la Ciudad de Buenos Aires, un dato que refleja el impacto de la coyuntura económica sobre el comercio y los servicios porteños. El jefe de Gobierno acompaña el rumbo nacional, pero no esquiva el costo social del ajuste en su distrito.

En el plano financiero, la gestión porteña avanza en un acuerdo con el ministro de Economía, Luis Caputo, por la deuda que la Nación mantiene con la Ciudad. La negociación apunta a saldar reclamos de coparticipación que se arrastran desde hace años y que constituyen uno de los principales frentes de la relación entre el distrito y el Gobierno nacional. El acuerdo por la deuda es la prueba concreta de la cooperación que Macri exhibe con la Casa Rosada.

La agenda de gestión que Macri quiere mostrar incluye un fuerte componente de obras de transporte y movilidad. El jefe de Gobierno impulsa planes vinculados a la red de subtes y al transporte eléctrico, en línea con un perfil de gestión urbana que busca diferenciarse y consolidar su imagen de cara a la reelección. La movilidad sustentable se convirtió en el sello con el que Macri quiere ser identificado.

El jefe de Gobierno también sostiene una agenda internacional. En los últimos meses impulsó junto al alcalde de Madrid una agenda común para el futuro urbano de ambas ciudades, en un intento por posicionar a Buenos Aires en el mapa de las grandes capitales. Macri busca proyectar una imagen de gestor con mirada global más allá de la coyuntura local.

En materia de seguridad, la gestión porteña reivindicó operativos de control en los límites de la Ciudad con la Provincia de Buenos Aires, una política que tensó la relación con la administración de Axel Kicillof. Macri planteó que la Provincia debería celebrar esos controles en lugar de cuestionarlos. El jefe de Gobierno usó la seguridad para marcar diferencias con la gestión bonaerense.

La gestión porteña también busca diferenciarse en el plano de la administración cotidiana. El ordenamiento del espacio público, la limpieza, el mantenimiento de la infraestructura y la respuesta a los reclamos vecinales son los ejes con los que el PRO construyó históricamente su identidad de gestión en la Ciudad. Macri apuesta a sostener esa marca como contraste frente a la gestión bonaerense, en un distrito donde la comparación con la Provincia de Buenos Aires es permanente. El jefe de Gobierno quiere que la Ciudad funcione como vidriera de una forma de gestionar distinta a la del conurbano.

El lanzamiento de Macri se da, además, en un momento de definiciones para el PRO. El espacio amarillo discute su lugar dentro del armado libertario, en medio de versiones sobre una eventual competencia del expresidente Mauricio Macri en 2027. La confirmación de Jorge Macri para la Ciudad ordena al menos uno de los tableros del PRO. El jefe de Gobierno despejó las dudas sobre su futuro y consolidó su poder en el distrito porteño.

Distintos analistas leen el anuncio como un movimiento defensivo y ofensivo a la vez: defensivo, porque blinda el principal bastión del PRO; ofensivo, porque posiciona a Macri como un dirigente con gestión propia en un espacio en reordenamiento. La jugada le permite a Macri ganar tiempo y mostrar fortaleza en medio de la reconfiguración del PRO.

El desafío del jefe de Gobierno será sostener su imagen de gestión en un contexto de caída del consumo y de ajuste, mientras administra la sintonía con la Nación sin quedar subordinado a la agenda libertaria. Macri camina la delgada línea entre acompañar a Milei y conservar una identidad propia.

Por ahora, la confirmación de su candidatura ordena el escenario porteño y abre formalmente la disputa por la Ciudad de cara a 2027. Con el transporte como bandera, la sintonía con la Nación como estrategia y la caída del consumo como alerta, Jorge Macri inicia el camino hacia la reelección. El jefe de Gobierno apuesta a que la gestión urbana le alcance para revalidar su mandato en un distrito clave.

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